lunes, 9 de diciembre de 2013

Epílogo: Boda.

Epílogo: Boda.

Cris se aferraba al brazo de su padre como si le fuese la vida en ello, apretando tanto que por un momento temió que se lo fuese a romper.
-Tranquila, pequeña. –Se observó en el espejo que había al lado de la puerta (http://www.polyvore.com/boda/set?id=76076364) antes de recoger la cola para no pisarla y de salir. Los invitados la miraban, sonriendo. Ella sentía que se iba a desmayar, pero su mirada chocó con la de Dani, que estaba en el altar. Al llegar, Marcos, el padre de Cris, entrelazó una de las manos de su hija con la que su prometido tendía.
-Estamos aquí reunidos para unir en santo matrimonio… -Los novios dejaron de escuchar y se dedicaron a sonreírse entre ellos y juguetear con sus manos entrelazadas. –Cristina, ¿Aceptas a Daniel como tu legítimo esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte os separe?
-Sí, acepto.
-¿Y tú, Daniel, aceptas a Cristina como tu legítima esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte os separe?
-Sí, acepto.
-Yo os declaro marido y mujer. –Miró al rubio. –Puedes besar a la novia. –Y así lo hizo. Le plantó el morreo de su vida delante de todos sus amigos y familiares. Algunos gritaban, otros reían, y alguno que otro tenía cara de indignado. << ¿Casada con dieciocho años? Estará embarazada>> pensaban algunos, pero se casaban porque se amaban, no por otra cosa.
Ángela (http://www.polyvore.com/dama_de_honor_03/set?id=76323863), Ainhoa (http://www.polyvore.com/dama_de_honor_01/set?id=76310062) y Marta
(http://www.polyvore.com/dama_de_honor_02/set?id=76322571) eran las damas de honor, mientras que Lucía (http://www.polyvore.com/verano_16/set?id=76647278) y Meri
(http://www.polyvore.com/verano_03/set?id=77666289) eran invitadas ‘normales’. Todas estaban junto a sus novios.
-Te necesito. –Le susurró Dani a Cris. –Ahora y siempre. –Ella enroscó sus brazos alrededor del cuello del chico, sus ojos brillando por la emoción del momento.

Dani pasó sus brazos por la cintura de ella, acariciando la tela del vestido. Sabía que Cris estaba a punto de llorar, y no entendía cómo no había llorado aún él mismo. La respuesta era sencilla: Aún no se lo creía.
-Sé que no te lo crees. –Susurró ella en su oído, secándose el rostro. –Pero esto es real. Es más real que nunca.
-Eres mía y yo soy tuyo. –Murmuró él. –Y cualquier otra cosa es inconcebible.
-Repito que amo que leas. –Sonrió, una sonrisa que fue correspondida por el chico.
-Y yo repito que te amo a ti. –Las manos de él pasaron de su cintura a sus mejillas, acariciándolas con ternura. – ¿Real o no real?
-Real. –Se mordió el labio. -¿Juntos?
-Juntos. –La pegó un poquito más a él. -¿Always?
-Always. –Acarició el pelo del chico. –Nunca creí que diría esto, pero… ¿Podemos dejar los libros para otro momento y me besas ya? –Él rió.
-Eres impaciente, princesa.
-Sí, sí. Lo que tú digas. –Le besó, sus lenguas acariciándose con dulzura. El momento fue interrumpido por las risas de sus amigos.
-¿No podéis comeros ya en la noche de bodas? –Cris y Dani, totalmente sincronizados, le pegaron una colleja a David.
-¡Au!
-¡Ey, dejad a mi niño! –Ainhoa se interpuso y le achuchó, mientras que él hacía un tierno pucherito.
-Ala, mírala a ella. –Les sacó la lengua.
El día pasó entre risas, felicitaciones y regalos. Y al fin llegó la noche.
Cris y Dani ya habían llegado a su destino: París.
Ella se acercó al balcón de la habitación y se apoyó en la barandilla, mirando hacia la Luna.
-Es hermosa. –Susurró.
-No tanto como tú. –Dijo alguien a sus espaldas. Cerró los ojos mientras el chico apartaba su pelo de su cuello y besaba éste último. Se mordió el labio.
-Te amo, Dani. –Él la hizo girar para que quedaran el uno frente al otro.
-Te amo, Cris.

Unos años más tarde…

Cris movía nerviosamente entre sus manos el test de embarazo, ahora tenía veintidós años y Dani veinticinco. Ambos estaban preparados para tener un bebé. El aparato pitó y Cris aguantó la respiración mientras miraba el resultado. Estaba embarazada.
La puerta de la calle se abrió y por ella entró Dani, tan guapo como siempre.
-Hola, cari… -Se cortó al ver la cara de la chica. -¿Estás bien? –Ella escondió el test entre los cojines como pudo. Asintió, pero él negó. –No te creo.
-¿Cómo te digo esto? –Susurró ella mientras él se sentaba a su lado. –Digamos que… -Tragó saliva. –Que vamos a ser uno más.

Dani se quedó paralizado por unos segundos que para ella se hicieron eternos, pero luego se abalanzó sobre ella y comenzó a darle besos por toda la cara, alegre.
-¿De verdad?
-Pues claro, idiota. –Rió mientras le besaba. –Dani, al fin mi sueño se cumplirá. –Murmuró con emoción, acordándose del sueño que tuvo cuando aún no estaban ni casados.
-Para mí mi mayor sueño eres tú. –Ella se acomodó en su cintura mirándole desde arriba y luego le besó con una pasión inimaginable. Y justo cuando el rubio iba a quitarle la camiseta que llevaba, llamaron al timbre. –Mierda. –Murmuró Dani, causando la risa de ella, que se levantó y abrió la puerta.
-¡Cris! –David le dio vueltas en el aire.
Se saludaron todos y Cris y Dani pidieron silencio.
-La cosa es…
-Dilo ya, que nos estás preocupando. –Interrumpió Carlos.
-¡Estoy embarazada! –Y Cris soltó la bomba.
Todos fliparon, pero después se oyeron solo felicitaciones.
Álvaro y Marta también tenían algo que anunciar, por lo que se miraron.
-¡Nos vamos a casar! –Gritaron, felices.
Y más felicitaciones.

El tiempo pasó y ahora estaban todos casados y felices. Cris y Dani habían tenido a una niña preciosa, así que su sueño no se cumplió exactamente igual. Pero ambos se amaban y eso era lo importante. Auryn siguió durante muchos, muchos años.
Y así fue cómo dos chicos que se amaban consiguieron ser felices para siempre.

FIN.

Capítulo 32: Una preposición.

Capítulo 32: Una preposición.

Cris abrió los ojos y lo primero que vio fueron los azules ojos de Dani. Estaba sobre ella, sonriente. Parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la luz y sonrió.
-¿Qué ocurre?
-Quería que te despertaras con una sonrisa. Solo eso. –Le dio un beso y luego sus labios se dirigieron al oído de ella. –Tengo una sorpresa, esta noche la verás. –Le mordió la oreja y se levantó, dejándola con los pelos de punta. Se frotó los brazos para intentar disimularlo y se puso de pie.
-¿Eso quiere decir que no te veré hasta esta noche? –Él asintió.
-Son las once, tienes que estar en una hora en la cafetería que hay junto a tu casa para desayunar con tus padres. –Ella alzó una ceja. –Confía en mí. Ah, por cierto, feliz santo. –Le guiñó un ojo antes de desaparecer.
-¡Gracias! –Pero él no la escuchó. Cris bufó, se metió en el baño, se dio una ducha, se vistió
(http://www.polyvore.com/verano_26/set?id=103551820), le dio de comer a las mascotas y fue a reunirse con sus padres.
El tiempo había pasado y ya era 27 de julio, su santo.
-¡Felicidades, cielo! –Sus padres la abrazaron y estuvo hablando con ellos unas dos horas. –Princesa. –Dijo su madre. –Tienes sesión de estilismo. –Ella enarcó una ceja. –Quieres estar guapa esta noche, ¿No? –Asintió. –Pues vamos. –Se despidió de su padre y llegaron a su antigua casa. –En tu habitación tienes la ropa. –Subió las escaleras acariciando la pared y la barandilla, con lágrimas en los ojos. Había pasado dieciocho años ahí dentro y, sin embargo, no le costó mucho irse a otro lugar. Extrañaba esas cuatro paredes de su habitación, el sentarse en la cama y leer por horas. ¿Qué había sido de esa cría que necesitaba a su madre para todo? Simple, maduró.
Ella sabía que su presente y su futuro eran Dani, que la haría feliz hasta exhalar su último aliento.
-Cariño, ¿Vamos con el primero? –Se secó las lágrimas y asintió, incapaz de articular palabra. –Ten. –Le tendió el primer conjunto y se encerró en el baño. Se miró en el espejo, aún lloraba. Se arregló (http://www.polyvore.com/verano_28/set?id=84945693) y salió. –No me convence, ¿Y a ti? –Negó. –Bueno, pues toma otro. –Cogió el segundo conjunto y repitió el proceso. Volvió a salir (http://www.polyvore.com/verano_15/set?id=81101054). –Éste tampoco. –Suspiró, no quería pasar toda la tarde así. Escogió uno al azar, se volvió a cambiar (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_24_ptv/set?id=102402426) y su madre negó con la cabeza. –Éste sí que no. –Largó una carcajada, sin humor.
-Voy a probarme otro. –Su propia voz sonaba ronca, por lo que carraspeó mientras se dirigía al baño, con un nuevo conjunto en sus brazos. Se cambió
(http://www.polyvore.com/verano_05/set?id=74650276) y esperó con impaciencia la respuesta de su madre. –No me convence. –Optó por confesar.
-A mí tampoco, cielo. –Le acarició una mejilla. –Mejor descartemos, ¿Vale? –Ella sonrió asintiendo. Señaló unos cuántos
(http://www.polyvore.com/verano_08/set?id=102396112), (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_25/set?id=102428169)
y  (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_20/set?id=100287404), por lo que quedaron dos.
-Me pruebo esos y si no me gustan me voy con vaqueros. –Rió, se metió en el baño con el primero y salió cinco minutos más tarde
(http://www.polyvore.com/verano_06/set?id=102260391). Su madre chasqueó la lengua. –Vale. –Murmuró alargando la “a”. Cogió el último, se cambió
(http://www.polyvore.com/verano_05/set?id=101884173) y se miró al espejo. Estaba hermosa. Muy hermosa. Respiró antes de abrir la puerta y encontrarse con los curiosos ojos de su madre.
-Estás preciosa, hija. –Sonrió, colocó un mechón rebelde en su sitio y su hija la abrazó. –Creo que ya has escogido, ¿Verdad? –Asintió. –Muy bien, ahora ponte un pijama o algo, son las cuatro y vamos a comer. –Hizo exactamente lo que le dijo y comieron algo rápido junto a su padre.
-Vosotros sabéis lo que Dani ha preparado, ¿Cierto? –Se cruzó de brazos, alzando una ceja y dejando su tenedor en su plato.
-Sí, pero es secreto. –Su madre estaba feliz, y eso la ponía feliz a ella.
-Os amo. Lo sabéis, ¿Verdad?
-Suena como si te despidieses, hija.
-Tal vez lo esté haciendo. No sé. –Se encogió de hombros tratando de no llorar. ¿Cuándo volvería a verles? Desde que conoció a Dani les había visto menos, y eso no le gustaba. El trabajo les alejaba de casa y, por si fuera poco, ella con sus estudios y giras tampoco tenía tiempo como para visitarles.
-Te amamos. Siempre serás nuestra pequeña. –Después del momento familiar, se encerró en el baño, se cambió y salió, eran las seis de la tarde.
-¡Feliz santo! -¿Tan inmersa en sus pensamientos había estado que no se había dado cuenta de que abajo había una fiesta montada? Todos estaban allí. Todos menos Dani. ¿Cómo no? Suspiró.
-¡Gracias, amores! –Lo siguiente fue un abrazo grupal. Abrió todo tipo de regalos y luego Ángela la llevó hasta un rincón apartado. -¿Qué ocurre?
-Ten, esto es de Dani. –Abrió la pequeña cajita y tomó el colgante entre sus manos. Era un corazón. Bueno, estaba incompleto, en el centro había un agujero con forma de pieza de puzle. –La otra parte la tiene él. –Explicó, sonriente. Era precioso. Se lo puso y acarició la cadena de oro con la yema de sus dedos. Era la única forma en que le sentía más cerca. –Luego le verás, tranquila.
-Cris, te vienes conmigo. –Álvaro tiró de su brazo y ella casi tropezó. –Ups, perdón, olvidé que llevabas tacones. –Ella sonrió intentando restarle importancia. –Bueno, vamos. –Se despidió de los demás como pudo y acompañó al chico hasta un coche. Se subió y pronto comprendió a dónde iban. Al edificio en el que tuvo su primera cita con Dani. <<Qué romántico>> pensó. Álvaro detuvo el coche. –Aquí te quedas, señorita. –Ella le dio un abrazo antes de bajarse del vehículo y adentrarse en el edificio. Llamó al ascensor y la espera se le hizo eterna. Examinó su whatsapp, Dani no le había respondido a sus mensajes en todo el día. La puerta del ascensor se abrió, se metió dentro y pulsó el botón de la azotea. Cuando las puertas se abrieron de nuevo, un viento invadió el lugar, haciéndola estremecer. Caminó lo justo para salir del ascensor y se paró. << ¿Y él?>> Se preguntaba ella internamente una y otra vez.
En mitad del lugar había una pequeña mesa y, en ésta, una carta. La cogió y empezó a leerla.
“Para la mujer de mi vida:

Cris, sé que somos jóvenes, pero nunca he amado a alguien tanto como te amo a ti. Amo cada sonrisa, cada gesto tuyo. No puedo imaginar una vida sin tu voz a mi lado, guiándome por el camino correcto. Necesito no anhelar tus labios, que en cuanto esa sensación me invada, tú estés ahí y la calmes.
Recuerdo cuando te vi por primera vez. Eras tan dulce… Lo sigues siendo, pero me encantó ver cómo te desenvolvías en el escenario. Te veías feliz.
Luego me pasé el tiempo peleando con Carlos por ti, hasta que tú… Hasta que me escogiste. No sabía qué decir, solo supe que era el hombre más feliz del planeta por poder ser quien te cuidase. Quien te envolviese con sus brazos cuando tuvieses una pesadilla o necesitases hablar.
Los chicos dicen que me has cambiado, que me he vuelto más cursi. A lo que yo les respondo que el amor es así, que crees tenerlo todo hasta que aparece esa persona que pone tu vida patas arriba y te hace reflexionar sobre si de verdad lo tenías todo. Yo soy el claro ejemplo de eso.
Te amo, Cris. Te amo tanto que a veces temo que esto sea un sueño y despertar y que no estés a mi lado. Por eso duermo abrazado a ti. Solo tú me haces feliz.
Quiero ser el único que te bese, princesa. El único que te susurre “Te amo” y te sonrojes. Porque amo que te sonrojes. Aunque ya no eres tan pequeña y tímida, pero debes reconocer que aún te sonrojas. Pese a que nos lo hemos dado todo numerosas veces.
Cuando me planté frente al escritorio con este folio en blanco mi mente se quedó así, no sabía qué decir. Hasta que dejé que fuese mi corazón el que hablase.
Sé que ahora estarás llorando, preciosa, pero no lo hagas. Solo quiero que escuches muy atentamente la pregunta que voy a formularte a continuación.”
Y entonces, cuando quiso darse cuenta, Dani estaba justo delante de ella. Arrodillado. Le miró sin comprender, y entonces él sacó una pequeña cajita de un bolsillo y la abrió dejando a la vista un anillo de oro blanco con una gema azul cielo en forma de corazón adornándolo (http://www.polyvore.com/14k_white_gold/thing?context_id=2963051&context_type=lookbook&id=42766482).
-Cris, ¿Me harías el hombre más feliz del mundo y te casarías conmigo?

domingo, 8 de diciembre de 2013

Capítulo 31: Sueño.

Capítulo 31: Sueño.

Cris se levantó jadeante, por su espalda descendía sudor frío, había sido un sueño realmente extraño y aún no entendía su significado.
Flashback.
Corría por un prado mientras se agarraba el vestido
(http://www.polyvore.com/verano_24/set?id=83257329), persiguiendo a un pequeño niño rubio de ojos azules que correteaba, riendo.
-¡Cariño, ven, no quiero que te caigas! –Pero ella también reía, nunca se había sentido tan feliz. En su mano algo brillaba cuando entraba en contacto con los rayos de sol. Un anillo de compromiso. Alcanzó al pequeño de no más de tres años y le cogió en brazos. -¡Te pillé! –Ambos reían, y le hacía cosquillas.
-Hola, princesa. –Unos brazos la rodearon y giró un poco para mirar. Era Dani, solo que unos años mayor. Su pelo rubio seguía perfectamente en cresta, sus ojos azules eran tan o más hermosos, y no había perdido su característico atractivo ‘infantil’. –Peque, ¿Echabas de menos a papá? –Él la ayudó a hacerle cosquillas al niño, que no podía parar de reír.
-Claro que sí, papi. –Contestó con su infantil voz de niño pequeño. Eso hizo que Cris sonriese tiernamente.
-Aww. –Se le escapó a ella. Dejó al pequeñajo en la hierba y se giró para rodear el cuello de Dani con sus brazos.
-Estás hermosa. Bueno, siempre lo estás. –El sol brillaba mucho, característica del verano.
-Te amo. –Juntó sus labios, sus lenguas encontrándose como si ansiasen mucho ese momento.
-Yo también te amo. –En la mano de él había un anillo exactamente igual al suyo.
Fin del flashback.
Se levantó, estaba sola en casa, y caminó hasta la cocina. Se sirvió un vaso de agua, casi temblando. ¿Qué significaba ese sueño? ¿Sería un sueño premonitorio?
-Dios… -Se bebió el contenido del vaso de un trago y lo dejó en el fregadero, apoyándose en la encimera. Era mucha la información que tenía que asimilar.
-¿Estás bien? –Susurró una voz a sus espaldas, provocando que se sobresaltase. –Perdona, no quería asustarte.
-¿Qué haces aquí? –Se acercó a Dani. –Creía que estabais en el estudio.
-Estábamos, tú lo has dicho. –Sonrió. –Tenemos el resto del día libre, y yo quería pasarlo con mi chica.
-Qué bien suena eso. –Se mordió el labio antes de besarle.
-Bueno, ¿Por qué tenías esa cara de zombie cuando te he visto? –Ella sopesó si contárselo o no. Al fin y al cabo, ¿Qué podía perder?
-Pues… Ha sido un sueño.
-¿Una pesadilla?
-No, un sueño demasiado hermoso… Temo que se cumpla. –Tragó saliva y unas lágrimas descendieron por sus mejillas.
-Cuéntamelo. –Susurró, sentándola en una silla y arrodillándose a su lado. Se quedó con la cabeza en su regazo mientras ella relataba.
-Tú y yo teníamos unos cinco años más que ahora. –Él asintió para darle a entender que la seguía. –Bien, pues yo perseguía a un niño por un prado, y cuando le alcancé apareciste tú.
-¿Y…?
-Pues que era nuestro hijo, Dani. –Se cubrió el rostro con las manos a la vez que lloraba, ¿Y si él no quería formar realmente una familia con ella?
-¿Qué tiene eso de malo? –Le sonrió dulcemente.
-Que tal vez ya no quieras estar conmigo. –Se mordió el labio de nuevo, era un gesto muy característico suyo.
-Te equivocas, es lo que más quiero. –Entrelazó sus manos. –Mira, no puedo prometerte el cielo, el mar, la Tierra o las nubes, pero sí puedo prometerte mi amor eterno. –Tomó su rostro entre sus manos, secando con sus pulgares las lágrimas delicadamente. Le sonrió con dulzura.
-Te amo. –Susurró tomando su rostro entre sus manos y juntando sus labios. Ella sabía a sal a causa de las lágrimas.
-Yo más, Cris. –Sonrió. –Quiero que ese sueño se haga realidad. –Susurró él, su mano acariciando una de las mejillas de ella.
-Yo también lo quiero. –Cerró los ojos.
-Dentro de unos años. –La alentó él.
-No quiero esperar. –Murmuró, alarmando notablemente al rubio.
-Te amo. –Sonrió. –Pero no es el momento. –Ella asintió, intentando ocultar su decepción.
-Lo entiendo, Dani. –Forzó una sonrisa más falsa que las cejas de Alaska y se levantó. –Voy a darme una ducha. –Se dio la vuelta y, justo cuando dio un paso al frente, se acordó de algo. –Ah, y en mi sueño estábamos casados. –Se fue, con aires somnolientos.

Dani se quedó de piedra, no era como si nunca hubiera pasado esa idea por su cabeza. Suspiró antes de ponerse en pie y subió a la habitación que compartía con su novia. Se cogió su móvil, las llaves, le escribió a Cris una rápida nota en la que decía que iba a dar una vuelta, que volvería pronto y que la amaba; y salió, cerrando la puerta tras sí. Llamó a Álvaro, ya que sabía que él estaría con los demás.
-¡Ey, Dani!
-Hola. –Se esforzó por no parecer preocupado, pero no tuvo mucho éxito.
-¿Qué te pasa? –Era la voz de Carlos.
-Cris ha soñado que teníamos un hijo y estábamos casados. –No le gustaba airear las intimidades de su novia, pero necesitaba hablar del tema urgentemente.
-¿Y? –Esa fue toda la respuesta que obtuvo por parte de David.
-Pues que me asusta. Quiero que se haga realidad, pero, joder, tiene dieciocho años. Le jodería la vida.
-Así que tu problema es mi edad. –Dedujo alguien a sus espaldas, sobresaltándole. Se giró para encarar a Cris, que lucía dolida.
-Cris, yo… -Colgó de golpe y guardó el teléfono en uno de los bolsillos de su pantalón. –No es un problema… -Comenzó, pero ella le cortó.
-Sí que lo es. Sé que lo es. –Tragó saliva, alejándose de él poco a poco. –Bueno, pues vuelve con tu ex veinteañera si tu puñetero problema es que tengo dieciocho malditos años. –Su voz se elevó hasta tal punto en que gritaba.
-Escúchame. –Pidió Dani, acercándose a ella y agarrando una de sus manos. –Para mí eres perfecta. Tengas veinte, ochenta o diez años. ¿Me has entendido? –Ella asintió, pero se zafó de su agarre y metió la llave en la cerradura de la puerta. Giró, abriendo ésta, y entró.
-Quiero estar sola. –Cerró la puerta en las narices de él.

<< ¿Su puñetero problema es que tengo dieciocho años?>> se preguntaba ella una y otra vez.
Se metió en el baño, se dio una ducha y se arregló
(http://www.polyvore.com/verano_02/set?id=73797784).
-Pues nada, voy a demostrarle que, aunque tenga dieciocho, puedo aparentar veinte. –Se miró en el espejo. –La cuestión es: ¿Cómo?
Cogió su móvil y las llaves de la casa, simplemente iría a dar una vuelta, a ver si así se despejaba.
-Cris. –Al abrir la puerta, ésta chocó contra algo. Mejor dicho, alguien.
-Dios, Dani, qué susto. –Se sujetó el pecho antes de salir y cerrar la puerta. Metió la llave en la cerradura y le dio unas cuantas vueltas.
-Perdona. –Suspiró. –Cris, quiero pedirte perdón.
-¿Por qué? –Se hizo la tonta.
-Porque lo que me preocupa es joder tu vida. Temo que no puedas seguir con tus estudios si te quedas embarazada. –Reconoció.
-Lo siento. –Le abrazó, quedando su rostro contra su cuello.
-Mira, si tú quieres que lo intentemos ahora, lo intentamos. –Le sonrió, pero ella negó.
-Tenemos todo el tiempo del mundo. –Le dio la mano y caminaron un rato, luego se reunieron con los demás miembros del grupo y, ya por la noche, volvieron a casa. -Buenas noches, blueheart. –Le dio un tierno beso.
-Buenas noches, amor de mi vida. –Se susurraron un “Te amo” el uno al otro y se durmieron, abrazados. Protegiéndose mutuamente.
A veces el amor es la mejor barrera contra lo malo.

Capítulo 30: Conciertos.

Capítulo 30: Conciertos.

Cris despertó a la mañana siguiente y dejó a Dani dormir tranquilo, se merecía descansar. Sacó ropa de los armarios y algunos zapatos y lo metió en dos maletas junto a maquillaje y otras cosas.
-Buenos días. –Se giró de golpe, intentando que el corazón no se le saliese del pecho por el susto que acababa de darle. –Perdona, no quería asustarte.
-No pasa nada, Dani. –Sonrió. -¿Tienes tu maleta preparada? –Él asintió y se puso en pie. –Voy a cambiarme, cariño. –Le dio un beso, cogió la ropa que llevaría puesta y se metió en el baño. Cuando salió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_05/set?id=89273753), Dani estaba ya abajo, saliendo y entrando por la puerta con las maletas. Seguramente las estuviese metiendo en el AurynCar.
-Ala, me gusta el vestido. –Pasó sus brazos por la cintura de la chica, pegándola a él.
-Y a mí me gustas tú. –Acarició su rostro con sus manos y le dio un beso. -¿Está ya todo dentro? –Él asintió. –Bueno, pues vamos. –Entrelazaron los dedos de sus manos, recogieron las cosas que llevarían como equipaje de mano y salieron. Cerraron con llave y, al llegar al coche, ya estaban todos.
-¡Hellouses! –Cris entró en la furgoneta y dio abrazos, chocó manos…

Cuando eran las ocho, llegaron a Alcázar de San Juan, y fueron directos a ensayar. Unas horas más tarde y a solo media hora del concierto, Cris empezó a prepararse.
-Hola, preciosa. –Dani se coló en su camerino.
-¿Colándote a ver si me pillabas desnuda? –Se acercó moviendo sensualmente las caderas y alzando una ceja.
-Anda, mira a la chica ésta. –Rió, sorprendido. –Aprendes rápido, ¿Eh? –Ella le pegó suavemente en el brazo. -¡Au!
-Te lo merecías. –Le sacó la lengua y él tuvo que irse. Ella se cambió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_02/set?id=90321151) y luego salió para que le pusiesen la petaca y el micro.
-Cris, sales en un minuto. –Le lanzó un beso a Dani y salió al escenario.
-¡Buenas noches, Alcázar! –Gritó. Dani la miraba desde el backstage, algo preocupado por cómo la tratarían sus paisanos. Pero fueron muy amables con ella. -¡Muchas gracias por todo, ha sido un placer! –Miró en dirección a su novio. -¡Y ahora os dejo con los maravillosos chicos de Auryn! –Lanzó besos al aire y regresó junto a los chicos.
-Te amo. –Le dio tiempo a darle un beso.
-¡Te amo! –Gritó Cris.
Dani se lo pasó genial cantando, bailando y haciendo el chorra en general.
Al terminar el concierto ella volvió al escenario, se despidieron todos juntos y volvieron a los camerinos. Recogieron, se cambiaron y se reunieron donde la furgoneta.
-Bien, vámonos. –Dani cogió a Cris de la mano y le hizo dar una vuelta para observar mejor su ropa (http://www.polyvore.com/normal_14_sws/set?id=102268048). -¿Sleeping With Sirens? –Ella asintió.
-Es uno de mis grupos favoritos. –Se subieron y se sentaron justo en el centro. Ella apoyó la cabeza en el hombro de Dani, quedándose dormida por momentos. –Te amo. –Susurró.
-Te amo, pequeña. –Le acarició el pelo hasta que él también se durmió, apoyando su cabeza en la de ella.
Se despertaron en esa misma posición, con un dolor de cuello impresionante, pero les dio igual.
Los conciertos de los días siguientes pasaron así y, cuando por fin volvieron a casa, Cris estaba destrozada. Al ser pocos conciertos y en sitios tan alejados, pues se le hacían pesados los viajes.
-¡Al fin! –Gritó, saltando de la furgoneta. -¡Hogar, dulce hogar! –Corrió hacia la puerta, mientras que los chicos la miraban desde el coche con cara de “Ésta chavala se ha vuelto loca”. Sacó las llaves, abrió la puerta y se tiró –literalmente- en el sofá.
Dani entró alrededor de tres minutos más tarde, pero ella ya estaba profundamente dormida en el sofá. En una posición que parecía realmente incómoda.
La cogió en brazos, la llevó hasta la cama, la acostó y se tumbó a su lado. Durmieron toda la tarde y, alrededor de las ocho, ya estaban como nuevos.
-Vamos a darlo todo esta noche, preciosa. –Se dieron la mano. Ella le dio un suave apretón, sonriendo a la nada cual loca enamorada.
Los chicos les recogieron y fueron a una especie de planada en la que sería el concierto.
Cris se cambió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_23/set?id=87145225) antes de salir y repetir lo mismo que las noches anteriores.

Dani le lanzaba besos siempre que ella miraba en su dirección. Cada vez estaba más convencido de que era la mujer de su vida, con quien quería pasar todo el tiempo que le quedase.
-Dani, lo del tatuaje ha sido precioso. –Le sonrió Álvaro, sacándolo de su ensoñación.
-Ya ves, yo casi me pongo a llorar ahí mismo. –Rió.
-Es que, en serio, Cris te ama. Se nota mucho. –Dani seguía con esa sonrisa de estúpido enamorado plasmada en su rostro.
-¡Buenas noches, Madrid! –Más gritos ensordecedores se escucharon. -¡Gracias por todo, os dejo con mis chicos de Auryn! –Lanzó besos y volvió al backstage. Le dio un beso a Dani, les deseó buena suerte a los cinco y se sentó donde pilló. –Me duele todo. –Entonces se dio cuenta de que no estaba sola, allí había siete personas más. -¡Ay, holis!  -Se levantó y, después de un abrazo grupal, se volvió a sentar. Estaba hecha polvo.
-Niña, dieciocho años y ya estás como una vieja. –Se burló Ángela, solo ella le decía “Niña”.
-Tonta. –Le sacó la lengua y se quedaron viendo a los chicos. Cuando terminó el concierto, justo en el momento de las despedidas, Álvaro, Blas, David y Carlos llamaron a sus novias. Cris y Dani ya estaban tomados de la mano, sonriéndose como tontos.
-Queríamos anunciar algo. –Sonrieron todos.
-Marta y Álvaro están juntos. –Él le dio un tierno beso en la punta de la nariz. –David y Ainhoa también. –Él pasó un brazo por los hombros de ella, pegándola a su cuerpo.
Y así hasta que dijeron los nombres de las otras parejas.
-¡Os queremos! –Y se metieron en el backstage.
-Estuviste maravillosa. –Le susurró Dani a Cris una vez estaban ya subidos en el coche que les llevaría a casa.
-Anda que tú… -Se mordió el labio, él era todo perfección.
Al llegar, aparcaron en el garaje y entraron de la mano. Poco más pudieron hacer además de dormir, ya que estaban realmente cansados.
A la mañana siguiente, Cris se despertó abrazada a su novio, y le despertó a él con un beso.
-Te amo. –Le acarició el pelo, feliz.
-Yo también te amo, princesa. Siempre lo hice y siempre lo haré. –Ella sonrió antes de besarle.

Capítulo 29: Reencuentro.

Capítulo 29: Reencuentro.

Cris estaba muy contenta, Ángela volvía a la ciudad ese día con Diego. Miró el calendario de su habitación y tachó el 10 de julio. Iba a presentarles a las chicas, ahora eran un grupo muy numeroso. Rió por eso.
-¿De qué te ríes? –Dani entró en la habitación, llevaba solo una toalla que le cubría de cintura para abajo, y gotitas de agua recorrían su torso desnudo.
-Ahora lo importante es por qué me está provocando, señorito Fernández. –Él se sentó en la cama y ella se sentó a horcajadas encima de él.
-No la provoco, futura señorita de Fernández. –Ella alzó una ceja separándose para mirarle a los ojos, enroscando sus piernas alrededor de la cintura de él.
-Eso suena tan bien… -Se mordió el labio, aún sorprendida por sus palabras. Él emitió un sonido parecido a un ronroneo, pícaro. –Humm… Esa mirada no me gusta… -Y Dani le abrió de un tirón la camisa a Cris, provocando que algún botón saliese disparado. -¡Oye, qué era una de mis camisas favoritas! –Le pegó en el brazo, pero él ignoró ese gesto y le quitó la camisa. –Ok, ya me callo. –Las manos del rubio acabaron en el pelo de la chica, y desde ahí comenzaron un recorrido. Le acarició los pómulos, los labios, el cuello… Y se detuvo al llegar a su espalda. -¿Qué pasa?
-¿Por qué no me lo dijiste? –La levantó y le pidió que le mostrase la muñeca. Había notado una venda antes, pero no quería estropear el momento.
-Era una sorpresa… -Se mordió el labio para ocultar una sonrisa. –Por ese año maravilloso… -Se había tatuado “Blue Love” en la muñeca derecha, donde las venas. Se quitó el vendaje con cuidado y él miró el tatuaje con los ojos desmesuradamente abiertos. Se le vidriaron y ella temía que fuese a llorar.
-Dios mío, Cris, estás loca. –Ella volvió a su posición anterior, encima de él.
-Estoy loca por ti, Dani. –Él sonrió antes de besarla de nuevo.

Lo del tatuaje había sorprendido gratamente a Dani, era lo más bonito que alguien había hecho por él.
Siguió besando a Cris hasta que, por cosas del destino, acabaron haciendo el amor ahí mismo.
-Dios, te amo. –Respiraba agitadamente, pero aún así se levantó, cogió ropa y se metió en el baño. Salió diez minutos más tarde y ella entró, se cambió y salió de nuevo. –Preciosa. –Ella se sonrojó. –Amo que te sonrojes. –Le acarició las mejillas.
-¿Te gusta? –Giró sobre sí misma para que él pudiese ver mejor el conjunto (http://www.polyvore.com/normal_24/set?id=89086976).
-Me encanta. –Sonrió contra sus labios.
-Ese veintiuno de junio me cambió la vida. –Susurró ella, y él le acarició la muñeca, justo donde estaba el “Blue love”.
-Cris, te prometo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Joder, quiero despertarme cada mañana a tu lado y poder decirte que te amo sin tener miedo de que te vayas a marchar con otro chico.
-¿Por qué dices eso?
-Porque eres perfecta, cariño. –Entonces Cris miró la hora en el móvil.
-¡Dani, llegamos tarde! –Por suerte, él ya tenía su moto, por lo que se subieron, se pusieron los cascos y él manejó hasta que llegaron. Aparcaron, guardaron los cascos, se bajaron y entraron en la cafetería. Todos les esperaban sentados alrededor de la mesa más grande del local. – ¡Holis! –Gritó Cris, sentándose entre Marta y Ángela. Achuchó a ésta última y le guiñó un ojo a Diego. Estaban sentados así:
-Marta (http://www.polyvore.com/normal_15/set?id=102452426) en frente de Álvaro.
-Cris en frente de Dani.
-Ángela (http://www.polyvore.com/normal_18/set?id=88986468) en frente de Diego.
-Ainhoa (http://www.polyvore.com/normal_26/set?id=89093742) en frente de David.
-Meri (http://www.polyvore.com/normal_19/set?id=88986990) en frente de Carlos.
-Lucía (http://www.polyvore.com/verano_21/set?id=103338001) en frente de Blas.
Dani le dio la mano a Cris por debajo de la mesa.
-Chicos, quiero enseñaros algo. –Cris extendió el brazo sobre la mesa y se quitó las pulseras, dejando a la vista el tatuaje.
-¡Ala, pero qué pasada!
-¡Niña, pero no me voy ni un mes y solo te ha faltado casarte y quedarte embarazada! –Exclamó Ángela, sorprendida.
-Ay, que no es para tanto… -Se sonrojó.
-Ni caso, que mi chica es perfecta. –Dani le dio un besito y todos soltaron un audible “Aww”.
Pidieron lo que querían comer, comieron y luego fueron al cine. Vieron una película y luego se fue cada uno a su casa. Se tumbaron en la cama y se abrazaron, ambos sonriendo.
-Cris, nos vamos de gira.
-¿Tan pronto? –Le miró, alarmada.
-Pero no te asustes, princesa. –Él agarró una de sus manos. –Mira, cantas genial, y solo será hasta el quince.
-¿Del once al quince de julio? –Alzó una ceja y él asintió. –Es poco tiempo, ¿No?
-Sip, pero vamos a Alcázar de San Juan para un concierto mañana por la noche, pasado tenemos por la noche en Ciudad Real, el día siguiente en Lanzarote, el siguiente en Ceuta y ya, el quince, aquí.
-¿Te lo has aprendido de memoria? –Reprimió una carcajada y él se hizo el ofendido. –Ay, anda, dame un beso. –Él le dio un beso en la frente, luego otro en cada párpado, en la nariz, en las mejillas y, por fin, en los labios. –Mmm… Dani, quiero pasar toda mi vida contigo. –Le miró atentamente y él sonrió.
-Yo también quiero exactamente eso, princesa. Nos lo merecemos, y lo sabes. –Le acarició el pelo y ella se fue quedando dormida poco a poco.

Capítulo 28: Notas.

Capítulo 28: Notas.

Ya había acabado el curso y a todas les habían dado las notas. Cris sacó la nota más alta de toda Madrid, y las demás tampoco se quedaron atrás. Álvaro y Marta estaban juntos, al igual que Cris y Dani y Ainhoa y David.
-¿Alguien ha visto a Carlos y Meri? –Preguntó Cris, habían quedado para ir al cine y solo faltaban ellos.
-No, pero estarán llegando. –En ese momento les vieron, iban caminando de la mano, sonriéndose como dos enamorados.
-Éstos dos acaban juntos. Lo digo yo. –Dani rió, su novia tenía razón.
-Venga, princesa, vamos a por nuestras entradas. –Le dio la mano a su novio, solo faltaban unos días para que hiciese un año desde que se conocieron.
-Un año ya. –Sonrió ella, nostálgica. –El mejor año de mi vida.
-Y de la mía, pequeña. –Le acarició la mejilla. –Me encanta tu ropa, por cierto. –Se miró (http://www.polyvore.com/normal_17/set?id=102908200) y volvió a sonreírle.
-¿Por qué me enamoras más cada segundo? –Susurró, sus labios tan cerca que se rozaban.
-Oh, santo cielo, bésame ya. –Juntó sus bocas y sus lenguas comenzaron una danza sin fin, peleando por el control de la situación. Cuando se separaron, él le mordió el labio inferior. -¿Y Ángela?
-Se ha ido de vacaciones con Diego. –Sonrió revolviéndole el pelo. Él rodeó su cintura con sus brazos y al poco tiempo aparecieron Marta 
(http://www.polyvore.com/normal_18/set?id=103178691) y Álvaro, seguidos por Ainhoa (http://www.polyvore.com/normal_08/set?id=99992034) y David, Meri (http://www.polyvore.com/normal_02/set?id=94290420) y Carlos y Lucía (http://www.polyvore.com/normal_12/set?id=100875505) y Blas.
-Bueno, parejitas, ¿Vamos entrando? –Unas horas más tardes, salieron del cine y propusieron ir a cenar. Estaban en el McDonald’s cuando a Cris se le ocurrió algo.
-¡Eh, Meri! –La nombrada la miró. Más bien, todos la miraron. <<Esto va a ser divertido>> pensó Cris. -¿Y qué tal con quién tú ya sabes? –Alzó una ceja mientras mojaba en kétchup una patata frita. Su amiga le dio una patada por debajo de la mesa y se sonrojó ante la atenta mirada de Carlos.
-Pues… Creo que bien.
-Carlos, ¿Quieres decírselo ya? –Se exasperó, eran inseparables, se querían, y nunca lo decían.
-Cris, te mato.
-¡Che, cuidadito con lo que le dices a mi novia! –Dani la abrazó protectoramente.
-Aww, te amo, mi blueheart. –Le dio un tierno beso.
-Bueno, pues eso, que… -Tragó saliva y miró a Meri. –Me gustas. –Ella se sonrojó irremediablemente.
-Y tú a mí, rubio. –Éste último no perdió el tiempo, tomó su rostro entre sus manos y le dio un dulce beso.
-Ala, ya solo faltáis vosotros. –Todos miraron a Blas y Lucía, que se sonrojaron, se miraron y luego se alejaron un poco. Cris puso los ojos en blanco, a esos dos ni atándolos juntos se les ocurriría sincerarse.
-Chicos, yo quiero decir algo. –Dani atrajo la atención de todos. –Dentro de unos días se cumplirá un año desde que conocemos a Cris, y quería deciros que nosotros vamos de viaje a celebrarlo. Quiero presentarle a mi familia. –Se sonrieron tiernamente, entrelazando sus manos.
-Aww, qué bonito. –Sonrió Marta. –Pues pasadlo genial.
-Gracias.
-Ah, y tenemos algo que decir. –Álvaro habló en nombre de Auryn. –Sabemos que prefieres llevar tu carrera en solitario, pero queríamos pedirte un favor.
-¿Te gustaría ser nuestra telonera? –La pregunta la formularon los cinco.
-Cielo santo… -Se cubrió el rostro unos segundos antes de hablar. -¡Pues claro que sí! –Se tiró encima de los cinco, a lo abrazo grupal.
Los diez eran muy felices juntos, y eso saltaba a la vista.
A la mañana siguiente, Cris y Dani se despertaron abrazados el uno al otro y tuvieron que levantarse a regañadientes porque irían a Alcázar de San Juan a conocer a la familia de Dani.
Después de horas de viaje, llegaron a la ciudad y fueron al hotel. Cayeron rendidos, los viajes siempre eran agotadores.
-¿Nerviosa? –Le susurró él cuando se levantaron. Ella asintió. –Les vas a encantar. –La animó él, seguro de sus palabras.
-Eso espero. –Le dio un dulce beso. –Voy a ducharme. –Se metió en el baño, se duchó y salió con solo una toalla puesta. Se acercó a Dani, que la miraba con preocupación.
-¿Estás bien? –Algo más pálida de lo normal sí que estaba.
-No sé qué ponerme. –Se mordió el labio y él abrió la puerta del armario.
-Anda, tonta, vamos a mirarte algo. –Rebuscó hasta que encontró lo ideal, se lo dio y ella se metió en el baño para cambiarse. Salió quince minutos más tarde 
(http://www.polyvore.com/verano_29/set?id=77645550).
-Tienes estilo, ¿Eh? –Le dio un beso, riendo.
-Madre mía, estás para comerte. –Le rodeó la cintura con sus brazos y la apretó contra sí. –Bueno, voy a cambiarme. –Se separó, entró en el baño y, mientras, ella aprovechó para ordenar las cosas.

Ya era de noche cuando salieron de la casa en la que Dani se crió, y éste estaba más que contento.
-Te dije que les ibas a encantar, tonta. –Acarició una de las mejillas de su novia. –Te amo.
-Te amo más. –Juntó sus bocas y luego volvieron al hotel. Le rodeó los hombros con un brazo.
-¿Cómo crees que les irá a todos por allí? –Ella sonrió.
-Espero que bien. –Se tiró en la cama. -¿Vemos una peli? –Él se tumbó a su lado.
-Se me ocurre un plan mejor. –Rió, pícaro. Comenzó a besarle el cuello.
-¿Por qué tendría que enamorarme de un adicto al sexo? –Se lamentó Cris en voz alta, riendo.
Al final vieron una película y se durmieron abrazados. Por la mañana volvieron a Madrid, llegaron sobre la hora de la merienda y se fueron a la casa que compartían.
Cris se dio un baño y luego salió totalmente arreglada 
(http://www.polyvore.com/normal_04/set?id=97871635), habían quedado todos para cenar.
-Mm… Preciosa, pero habíamos quedado para ir a un McDonald’s, tampoco tenías que arreglarte mucho. –Largó una carcajada.
-Pues a buenas horas me avisas, majo. –Entrecerró los ojos, pero en realidad le daba igual. –Yo ya no me cambio.
-Si tú con cualquier cosa estás perfecta, tonta. –Le dio un besito en la nariz. –Venga, vámonos. –Fueron hasta el local de comida rápida, donde ya estaban todos. Meri 
(http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_28/set?id=90158697) le dio un beso a Carlos, que le revolvió el pelo con cariño. Ainhoa 
(http://www.polyvore.com/normal_23/set?id=89082690) y David conversaban animadamente, mientras que Marta 
(http://www.polyvore.com/normal_28/set?id=89096536) y Álvaro corrían como niños pequeños, como si fuese una especie de carrera, y Lucía 
(http://www.polyvore.com/normal_16/set?id=88982056) y Blas hablaban por el móvil. Eran los únicos que no estaban saliendo.
-A ver, gentecilla, ¿Por qué carajos Blas y Lucía no están juntos? –Todos menos los nombrados se habían reunido, ya que ellos dos hablaban con Dios sabe quién.
-Porque son retrasados. –Dijo Meri.
-Y tímidos. Muy tímidos. –Secundó Marta.
-Bueno, pues me da igual que sean tímidos, les vamos a juntar sí o sí. –Los chicos escuchaban, atentos.
-¿Y qué pretendes, cariño? –Cris se giró para mirar a Dani.
-Habrá que hacer algo como lo de Marta y Álvaro.
-Puf, pero Lucía se va a negar, ya la conocéis. –Suspiró Ainhoa.
-¿Y si esta vez es al contrario? –Preguntó David, curioso.
-Sigue, pastelito. Te escucho. –Cristina alzó una ceja, atenta a las palabras del moreno.
-Podríamos liar a Blas con una chica, y que Lucía sea la que dé el paso.
-Anda, si sabes pensar. –Cris le revolvió el pelo, riendo. Todos rieron y él se hizo el ofendido, pero acabó riendo con los demás. –Venga, vayamos con ellos antes de que sospechen algo. –Dani rodeó a su novia con sus brazos, le dio un beso y fueron todos juntos hasta encontrarse con los otros dos.
-Bueno, tengo algo que decir. –Lucía sonrió, estaba muy contenta.
-¿Qué ocurre?
-¡Me mudo a Madrid! –Gritó, feliz. Cuando iban a abrazarla, Blas se interpuso y la cogió en brazos. Le dio unas vueltas en el aire hasta que, sin saber cómo, acabaron besándose como si les fuese la vida en ello. -L-lo siento… -Se sonrojó, pero él le dio la mano.
-¿Quieres salir conmigo? –Las bocas de sus amigos estaban, a esas alturas, por el suelo.
-Yo flipo. –Comentó Cris un rato más tarde, ya que aún no se creía que estuviesen juntos.
-Yo también. –Todos estaban flipando, mejor dicho.

Capítulo 27: Noche de chicas.

Capítulo 27: Noche de chicas.

Si Dani creía que eso era aburrido, era porque no veía a Cris, que estaba en matemáticas a punto de quedarse dormida ya.
-Cris, chst. –Ángela pateó su silla.
-¡Bruta! –Susurró, pegando un bote.
-Es que te vas a dormir. –Se excusó. –Oye, el profesor viene… -Y así fue, justo se plantó ante ellas.
-¿Ocurre algo, señoritas? –Ambas negaron, casi sincronizadas. –Bien, pues devuelvan la vista a sus libros y déjense de cuchicheos, no estoy de humor.
-Nunca lo está. –Susurró Cris por lo bajo, causando la risa de todos los alumnos.
-Señorita Cristina…
-Profesor, hemos repasado este tema mil veces. –Se adelantó Ángela, que siempre la protegería. -¿No podemos pasar a algo que no hayamos dado?
-Bien, pues aquí tenéis. –Les dio una ficha y volvió a su asiento. –Hacedme eso para el final de la clase, es vuestro examen de selectividad. Empezad ya.
-¿Está de coña? –Se quejó una alumna.
-No. –Respondió él sin levantar la vista
-¿Pero tiene nota? –Preguntó otra.
-Sí, es como un examen más. –Se encogió de hombros y, justo cuando sonó el timbre, recogió todos los exámenes.
Las chicas recogieron sus cosas y se reunieron en el patio, era la hora del recreo.
-Está loco, por Raziel. –Exclamó Cris sentándose en una esquina del patio en la que el sol daba, así no pasarían frío.
Cuando acabó el recreo, todas volvieron a entrar en el edificio, pero se encontraron con seis rostros muy conocidos.
-¡Dani! –Cris se tiró encima de Dani, que la cogió en el aire y le dio un beso. Cris le resumió todo lo ocurrido en matemáticas y él no podía parar de reír. Juntó sus rostros y mordió el labio inferior de ella.
-Mi novia es toda una malota. –Cris empezó a reír con él, y volvieron de la mano junto a los demás.
-Y… ¿Para qué habéis venido? –Alzó el rostro para mirarle, curiosa.
-Pues para lo del concurso, ¿Recuerdas? –Ella ya se había olvidado, ya que fue cuando no eran novios. Asintió. –Bueno, pues venimos a anunciar al ganador. –Acercó su boca a la oreja más cercana de ella. –Mejor dicho, ganadora. –Le dio un leve mordisquito y ella rió, nerviosa.
-Venga, vamos. –Fueron al Salón de Actos y Ainhoa, Marta, Ángela y Diego se sentaron en primera fila. Los demás se subieron al escenario para anunciar quién había ganado. Empezaron a llegar alumnos a tutiplén, ocupando a toda prisa las primeras filas. Cuando todo el mundo estuvo tranquilo, le pasaron el sobre con el nombre ganador a Cris.
-¡A ver, prestadme atención…! –Salvo dos o tres, nadie hizo caso. Silbó y entonces todos se la quedaron mirando. –Muy bien, pues como todos sabéis, hemos venido a anunciar el nombre del ganador o la ganadora del concurso. –Hizo una pausa y abrió el sobre. –Bien, y el ganador es… -Leyó el nombre varias veces para darle emoción a la cosa. -¡Lucía Rico! –Una chica con el pelo castaño y ojos marrones subió, temblando. –Enhorabuena. Gracias a todos por participar. –Le dio un abrazo a la chica, sonriendo. Se quedó paralizada, no se lo creía. –Anda, ven, que te los presento.

Dani sonrió mirando a su novia, ella siempre tan amable.
-Bueno, ¿Y eres Auryner? –Una vez estuvieron solos los chicos, Cris y Lucía, la novia del rubio se propuso aliviar la tensión.
-Sip. –Sonrió ampliamente.
-¿Y eres…? –Alzó una ceja.
-Blueheart. –Todos los chicos menos Dani bufaron, y el rubio rió.
-Es que soy el mejor.
-Cariño, tu ego me aplasta. –Cris le miró con esa cara de “Cierra el pico” y él le hizo caso. –Perdónale, es idiota. –Se giró hacia la otra chica, sonriendo. Claramente estaba bromeando, por lo que el rubio no se enfadó. Se acercó a ella y la cogió como a un saco de patatas.
-Pues por llamarme idiota te secuestro. –Su novia miró a Lucía como pidiéndole perdón y ésta asintió, divertida.
-¿Siempre están así? –Todos asintieron, riendo. –Pues vaya… -Rió con ellos y empezó a sentirse incómoda porque notaba una mirada clavada en su nuca, así que se giró y se topó con los preciosos ojos de Blas.
-Enhorabuena. –Sonrió él. Ninguno sabía qué decir, pero un rato más tarde se habían convertido en grandes amigos.
-Oye, Blas, a todo esto… -Él la miró, sonriente. –Si me miras así me desconcentras. –Apartó la mirada algo sonrojada y él cogió con sus manos su rostro, obligándola a mirarle. –Pues que ¿Cuándo grabaremos eso?
-Ah, en realidad es a finales de marzo.
-Pero si aún no ha empezado febrero. –Repuso ella, confusa.
-Quieren que sea una buena canción y que hayamos ensayado lo suficiente. –Se encogió de hombros y ella se quedó mirando al frente, con la vista perdida. -¿Estás bien?
-Es que no me lo creo. –Tragó saliva. –Soy Blueheart, vale, pero es que estoy enamorada de ti. –Cuando se dio cuenta de lo que había dicho se sonrojó irremediablemente y cubrió su boca con sus manos, creyendo que lo había fastidiado. Pero él sonrió con ternura y le acarició las rosadas mejillas.
-¿Interrumpimos? –Álvaro y Marta aparecieron, ambos con una ceja alzada y la misma pose de “Aquí pasa algo”.
-N-no… -Se apresuró a contestar, aún sonrojada.
-Aquí hay tema, pero vamos. –Murmuró David por lo bajo, causando que todos riesen. Todos a excepción de Blas y Lucía, que cada vez estaban más rojos. Y eso que no había pasado nada…
Sonó el timbre y Cris se separó de Dani corriendo.
-¡Chicas, el examen de francés!
-Oh, me había olvidado… -Cris cogió sus cosas, le dio un beso a Dani y salió corriendo, mientras las otras cuatro chicas la seguían.

Ya por la noche, estaban las cinco esparcidas por el salón de Cris viendo una película.
-Oye, Marta, ¿Por qué no le dices a Álvaro lo que sientes? –Le pasó un bol con palomitas.
-Es que, a ver, va a pensar que soy una aprovechada. –Se mordió el labio. –Y seguro que ni le gusto.
-Tonterías, ¿No has visto la cara de bobo que se le queda cuando te mira? –Ella negó.
-No creo. –Entonces se le ocurrió algo.
-¡Tengo una idea! –Se levantó y subió corriendo a su habitación. Llamó a Marcus, un amigo suyo que era actor. –Marcus, necesito un favor.
-Hola, Cris, ¿Qué tal? Yo bien, gracias por preguntar. –Dijo, irónico.
-Vete al carajo.
-Bueno, perdón, ¿Qué necesitas?
-Mi amiga Marta está loca por un chico y todos sabemos que él lo está por ella. ¿Y si la ayudas a darle celos?
-Mmm… Me encanta el plan. –Rió y ella suspiró.
-¡Eres el segundo mejor!
-¿Y por qué no soy el mejor?
-Porque el mejor es mi novio. –Rieron. –Bueno, chao, un beso. –Colgó y volvió con las chicas. -¡A prepararnos, ya! –Volvió a subir, tiró ropa al azar sobre la cama, cogió lo primero que pilló y se metió en el baño. Salió media hora después, ya arreglada
(http://www.polyvore.com/verano_16/set?id=103315631).
-Preciosa, pero ahora déjame a mí. –Ángela se metió y salió a los diez minutos (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_21/set?id=86583595). –Amo tu ropa. –Le dijo a Cris mientras se sentaba en la cama de ésta.
-Ainhoa, toma, pruébate esto. –Cris le pasó un conjunto y ella entró en el baño. Quince minutos más tarde, ya estaba frente a las otras chicas, intentando adivinar sus expresiones. Se miró (http://www.polyvore.com/verano_29/set?id=86184101) y volvió a mirarlas a ellas. –Me encanta. –Le sonrió.
-Yo no sé qué ponerme. –Suspiró Marta.
-¿Te ayudo? –Cris y ella se llevaban realmente bien. Asintió y buscó un rato entre el montón de ropa. –Anda, ponte esto. –Ella le obedeció y salió del baño diez minutos más tarde (http://www.polyvore.com/verano_18/set?id=81696777).
-Bueno, falto yo. –Meri se encerró en el baño y salió a los quince minutos, ya lista (http://www.polyvore.com/normal_26/set?id=88587467).
-¿A dónde vamos a ir? –Las chicas cogieron sus cosas.
-Vosotras simplemente callaros. –Cris paró a un taxi, se subieron y le dijo una dirección. Sabía que los chicos iban a estar en esa discoteca esa noche. Al llegar, pagó, se bajaron y, como la reconocieron, se saltaron la cola y entraron.
Una vez dentro, pudo localizar a Marcus y a los chicos que, por muy raro que sonase, estaban con Diego.
Se acercó bailando a ellos.
-¿Tú qué haces aquí? –Preguntó Dani acercándose a ella.
-Pues nada que te importe. –Le sacó la lengua riendo. –Vale, no, hemos venido porque sé cómo juntar a Marta con Álvaro. –Eso lo susurró en su oído, mientras que bailaban una lenta.
-Hum… ¿Qué has hecho?
-He llamado a un amigo mío que es actor y ha accedido encantado. –Sonrió. –Espera, te lo presen… -Justo cuando se dio la vuelta se encontró con que él se estaba morreando con Marta. -…to. –Tragó saliva y vio a Dani riendo a carcajadas. –Pierden el tiempo, vamos. –Dijo, sarcástica. –Espérame aquí. –Fue hacia Álvaro, que estaba donde la barra, mirando a Marta con una cara… -Eh, moreno, que está loca por ti. –Se subió a la barra y se sentó, con cuidado de que no se le viese todo.
-Pues no lo parece. –La miró, entrecerrando los ojos.
-Ay, Dios, ven. –Se bajó, le dio la mano y le arrastró hasta donde estaban los otros dos comiéndose los morros. –Marcus, gracias por todo. –Le dio un beso en la mejilla.
-Por ti lo que sea. –Le guiñó un ojo y se fue.
-¿Qué ha sido eso? -Álvaro estaba flipando.
-Eso ha sido el empujoncito que necesitabais. –Sonrió. –No me des las gracias. –Puso una mano en la espalda del chico y otra en la de la chica, y les juntó. –Ale, ahora el beso. Así podré irme ya.
-Cris… -Ella captó el mensaje y volvió con Dani, que la miraba con una sonrisa.
-No sabes lo que te haría ahora mismo. –Le mordió una oreja, algo excitado.
-Dani, deja de beber. –Le sacó la lengua.

Dani escudriñó la sala, David y Ainhoa conversaban animadamente, Blas y Lucía se sonreían como dos enamorados, Meri y Carlos bailaban y hacían el tonto, y Álvaro y Marta… Se estaban morreando.
-Cris, mira. –Les señaló y ella sonrió ampliamente. –Te amo. –La besó y ella rodeó su cuello con sus brazos.
-Te amo más. –Bailaron un rato hasta que a las dos de la mañana cada uno se fue a su casa.
Dani y Cris dormían juntos en su casa, por lo que se fueron juntos.
-Buenas noches, princesa. Te amo. –Y se quedó dormido.

Capítulo 26: De vuelta a la rutina.

Capítulo 26: De vuelta a la rutina.

Ya habían empezado las clases de nuevo, y en la clase de Cris había dos nuevas alumnas: Marta y Ainhoa. Ambas lectoras.
-La primera era rubia, ojos verde azulado y alta.
-La segunda era pelirroja (teñida), ojos marrones y de estatura media. Llevaba gafas.
Cristina se acercó a ellas junto con Ángela, porque no les gustaba dejar a la gente marginada.
-Pues yo soy Cris. –Se presentó y les contó todo. Resulta que a ambas les gustaba Auryn y les prometieron presentarles a los chicos.
-Yo soy Ángela. –Las otras dos se presentaron y se enteraron de que a Ainhoa le gustaba mucho dibujar.
-Chicas, yo he quedado con los chicos, ¿Os venís? –Disfrutó al ver las caras de las nuevas, eran para grabarlas. –Son humanos, ¿Eh? Vamos. –Rió, observó su ropa
(http://www.polyvore.com/normal_20/set?id=103298741) y corrió hacia la entrada del instituto, donde les esperaban los chicos. Se tiró encima de Dani, quien la cogió en brazos y le dio vueltas en el aire antes de volver a depositarla en el suelo y juntar sus labios.
-A ti te conocemos. –David se acercó a Ainhoa. -¡Ainhoa! –Gritó, alargando mucho la última “a”.
-¡Pastelito! –La abrazó y entre todos les contaron a las chicas que la conocían de conciertos, pero que en MCA 2012 David y ella se hicieron fotos juntos y tal.
-Ya me preguntaba yo cuándo vería de nuevo a esta preciosidad. –Ella se sonrojó e intentó ocultarlo, pero no con mucho éxito.
-¿Y ella? –Álvaro se acercó con curiosidad a Marta, que estaba algo alejada de los demás.
-Soy Marta. –Sentía que se iba a desmayar, ella era smiler.
-¿Estás bien? –Se alarmó al ver la cara de “Me va a dar un infarto” que tenía.
-Es smiler. –Explicó Cris.
-¡Ah, ya lo entiendo! –Rió y la abrazó, levantándola del suelo. Ella ni se inmutó, estaba paralizada.
-¡Niña, pero reacciona! –Cris le dio una suave colleja y Marta reaccionó, pegándole en el brazo. -¡Oye, qué yo te he dado flojo! –Se frotó la zona y volvió con su novio. -¡Pues ya no te ayudo con Álvaro! –Hizo un pucherito.
Ainhoa y David estaban sentados en un banco, hablando, y unas amplias sonrisas decoraban sus rostros. Marta y Álvaro seguían abrazados, también hablando. Carlos y Blas hacían el retrasado, y Cris y Dani… Bueno, ellos se estaban comiendo los morros en toda regla.
-¡Buscaros una habitación! –Gritó Álvaro, riendo.
-¡Búscatela tú! –Cristina le ignoró y luego se reunieron todos, pero cuando iba a proponer ir al cine, apareció una chica corriendo, que se acercó a Cris.
-Perdona, ¿Tú eres Cris? –Jadeó. Ella asintió, preocupada, estaba demasiado roja. O no era Auryner o no se había dado cuenta de la presencia de los chicos. –La directora me ha pedido que te de esto. –Le entregó un papel y ella lo leyó.
-Ah, claro, yo te lo enseño encantada. –Sonrió y la chica se fijó en los demás. O al menos eso supuso, porque estaba comenzando a palidecer. –Ya les conoces, ¿No? –Rió mientras Dani rodeaba sus hombros con un brazo.
-Yo soy Meri. –Se presentó una vez ya estaba tranquila. Cris la miró detenidamente, medía aproximadamente metro sesenta y cinco, su pelo era de un marrón que casi podía confundirse con negro, y sus ojos eran del color del chocolate.
-¿Cuál es tu favorito? –Le preguntó Carlos, pasándose una mano por el pelo.
-¿En serio lo preguntas? –Alzó una ceja, sonriente.
-¿Yo? –Asintió. -¡Bien, al fin una sombrerita! –Todos rieron, ese chico nunca tendría remedio.
Cuando quisieron darse cuenta, ya era de noche, y se dieron los teléfonos y se fueron a sus casas.
-Yo veo a Carlos con Meri. –Le dijo Cris a Dani una vez estaban cenando.
-Y yo a Marta con Álvaro. –Contraatacó él.
-Y a Ainhoa con David. –Añadió ella.
-Blas se nos queda solo.
-Ay, sí, pobre. –Terminaron de cenar, recogieron las cosas y se sentaron en el sofá, frente a una televisión en la que se veía “La que se avecina”.

Dani sonreía cada vez que Cris reía viendo las barbaridades que los personajes de esa serie hacían, amaba la risa de su novia. Cuando quiso darse cuenta, ella ya se había quedado dormida, por lo que la cogió en brazos con cuidado y subieron a la habitación que compartían. Ni se puso el pijama, se tumbó a su lado, la rodeó protectoramente con sus brazos y se quedó dormido.

El despertador sonó a las nueve, ya que Cris ese día tenía su primera clase a las diez y veinte.
-Odio este cacharro. –Reprimió el impulso de estrellar el despertador contra una pared y se levantó.
-Amo tu buen humor de recién levantada. –Dijo Dani con ironía, entrando en la habitación. Ella hizo un pucherito y le sacó la lengua, cual niña pequeña.
-Anda, voy a darme una ducha, que a primera tengo matemáticas y necesito estar despierta. –Se metió en el baño, cerró la puerta, y lo siguiente que escuchó el rubio fue el ruido del agua al golpear el suelo de la ducha.
Entró el twitter, respondió a unas cuantas menciones de fans y justo salió ella, ya lista (http://www.polyvore.com/normal/set?id=73698320).
-Preciosa. –Silbó ridículamente y ella le abrazó. –Uy, ¿Y esto?
-Pues que tengo que decirte algo. –Se mordió el labio, culpable.
-¿Qué ocurre?
-Hoy no vamos a poder vernos, es viernes y vamos a hacer algo así como una noche de chicas. –Él suspiró, le había preocupado.
-No te preocupes, me parece genial. Ve y diviértete.
-Es que quiero juntar a Ainhoa con David, a Marta con Álvaro y a Meri con Carlos.
-No me digas que salgo con una celestina también. –Se burló él, y ambos acabaron riendo a carcajadas.
-Lo sé, tengo más trabajos que la Barbie. –Movió el pelo como si fuese la chica de un anuncio de champú y se separó, sin borrar la sonrisa que tanto amaba él de su rostro. –Bueno, amor de mi vida, tengo que irme.
-¿Y ese apodo? –Preguntó alzando una ceja.
-¿No te gusta?
-Que va, si me encanta. –Rodeó su cintura con sus brazos antes de plantarle un beso.
-¿Qué hora es? –Él miró su reloj antes de responder.
–Las nueve y media, ¿Por?
-Para saber cuánto tiempo me quedaba con mi chico favorito, tonto. –Le besó y así pasaron la media hora siguiente, entre besos y caricias de enamorados.
La acompañó hasta el instituto y huyó después de darle un beso, aprovechando que allí había poca gente. No tenía ganas de ponerse a firmar autógrafos desde tan temprano.
Le lanzó un beso discretamente antes de meterse en su coche y desaparecer. Fue a una cafetería, allí había quedado con los chicos la noche anterior.
Llegó y no había nadie, por lo que se pidió un café y se sentó a esperar.
-¡Te repito que no! –Alcanzó a oír a Carlos gritarle a Blas, aunque ninguno parecía enfadado. Los demás entraron después de ellos y se sentaron junto a Dani.
-¿Qué les pasa? –Le preguntó a Álvaro. Éste levantó la vista de su taza y le miró.
-Pues que Blas se siente solo porque todos estamos “emparejados”. –Hizo comillas, provocando que el rubio riese.
-Ay, Blasito, pero nos tienes a nosotros. –Todos rieron tanto que les dolía la barriga. –Ah, esta noche podemos hacer noche de chicos, Cris va a secuestrar a vuestras “novias”. –Protestaron, no eran sus novias. –En cualquier caso, queréis que lo sean. –Se encogió de hombros.

Capítulo 25: Vacaciones de Navidad.

Capítulo 25: Vacaciones de Navidad.

Ya era Navidad y a Cris, Ángela y Diego ya les habían dado las notas. La primera aprobó todo con muy buenas notas, mientras que Ángela seguía sacando de siete a ocho en todo y Diego... Bueno, él suspendió una; pero, por suerte, a su novia esa asignatura se le daba genial.
Cristina entró en su twitter y decidió comprobar si Dani había escrito algún tweet.
"Cada día más feliz por ella. Amarte es poco. Te amo, princesa. Feliz Navidad."
Se limpió una lágrima de felicidad que corría por su mejilla antes de twittear.
"Si todos los días voy a despertarme con un tweet de mi amado @DaniAuryn moriré de amor".
Dejó el móvil en la cama y se metió en el baño de su habitación.
Se dio una larga ducha, dejando que el agua se llevase todas las preocupaciones. Había sacado unas notazas y, por si fuera poco, la noche anterior Dani le había presentado a sus padres por teléfono. Eran muy majos y les había caído bien, punto a su favor.
Cuando salió, se puso algo calentito (http://www.polyvore.com/normal_30/set?id=80104638) y esperó en el salón sentada en un sofá con un libro en su regazo hasta que Dani apareció. No le prestó mucha atención al libro, la sola idea de cenar con Dani a solas ya la abrumaba.
Recordó su cumpleaños y sonrió, lo celebraron todos juntos, pero ella quería aplazarlo y así lo hicieron, por lo que hacía unos días Dani y ella estaban compartiendo una tarta que ponía "Blue love".
El timbre sonó, sacándola de su ensoñación. Se levantó y abrió la puerta. No le dio tiempo ni de mirar quién era, unos brazos rodearon su cintura y una boca se estampó contra la suya. Conocía esos labios y ese sabor a la perfección, tan bien que lo reconocería hasta en la oscuridad.
-Feliz Navidad, pequeña. –Dani le acarició la mejilla y sacó una pequeña caja de un bolsillo.
-Feliz Navidad, blueheart. –Le dio un besito de esquimal y cogió una caja que estaba al lado, sobre una mesilla que se situaba junto a la puerta.
-Veo que ambos pensamos igual. –Rió levemente él.
-Yo también lo veo. –Se hizo a un lado. –Anda, pasa. –Esperó a que él entrase y, cuando lo hizo, cerró la puerta. –Bueno, yo primero. –Le entregó la caja al rubio, que la abrió con suma delicadeza, y se quedó mirando con estupefacción la pequeña esfera de cristal que contenía fotos de ambos. Puede que fuese un regalo algo ‘típico’, pero ella sabía que le encantaría.
-¡Me encanta! –La cogió en brazos, dándole vueltas en el aire. La bajó un minuto después, pues no quería marearla. –Espero que te guste el mío. –Ella abrió la cajita ante la dulce mirada de él. Sus manos rozaron la delicada cadena de plata y se encontraron con un topacio azul en forma de corazón. Una clave de sol se situaba al lado de éste, también dentro de la cadena.
-Dios, Dani, esto es demasiado… -Le miró, incapaz de decir cualquier otra cosa. Como siguiese hablando se pondría a llorar, ambos lo sabían.
-Shh, no seas tonta, ven aquí. –La abrazó, permitiendo que ella enterrase su rostro en su pecho. –Tenemos una reserva en un restaurante, Cris. –Ella se separó lo justo para mirarle.
-Voy a cambiarme. –Sonrió pasando una mano por la mejilla izquierda de él y subió a toda prisa. Se cambió
(http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_08/set?id=97556738) y bajó en cuánto ya estaba lista. Se puso una chaqueta encima del vestido y bajó, agarrándose el vestido para no caerse. –Hay que ir elegante, ¿No? –Él la miró de arriba abajo, luchando contra el impulso de quitarle la ropa ahí mismo.
-Estás… Increíble. –Ella se sonrojó mientras se situaba a su lado y entrelazaba su brazo derecho con el izquierdo del chico.
-Venga, vamos. –Cogió su móvil y las llaves y salieron. Cerró con llave y él la llevó hasta su coche. Le abrió la puerta del copiloto como un caballero y ella se subió. Después la cerró, se subió él y se pusieron los cinturones. -¿Queda cerca?
-Sip. –Él sonrió mirando al frente mientras conducía, no le gustaba apartar la vista de la carretera. –Así que salgo con una empollona cuya nota más baja ha sido un nueve, ¿No? –Se burló, sin borrar esa sonrisa tan dulce de su rostro.
-No te doy una colleja porque estás conduciendo. –Amenazó ella, señalándole con un dedo e intentando aparentar enfado. Pero en realidad estaba muy contenta.
Llegaron, aparcaron, se bajaron y, una vez dentro del lujoso local, el hombre que llevaba lo de las reservas les acompañó a la mesa más apartada, en la que apenas se les vería, así no les molestarían los fans.
La cena transcurrió entre sonrisas cómplices de enamorados, caricias y platos deliciosos.
-Cris, tengo algo que preguntarte. –Dani se levantó y se arrodilló delante de ella, hincando una rodilla en el suelo y sacando una cajita de un bolsillo. A ella se le agitó la respiración mientras que él ponía el obsequio en su mano, instándola a abrirla. Y así lo hizo. –Sé que igual es precipitado, pero sé que quiero pasar toda mi vida contigo, y como cuando termines el curso empezarás la universidad, pues me gustaría que fuese conmigo. –Tomó una gran bocanada de aire. -¿Quieres venirte a vivir conmigo? –Cris se pellizcó el brazo, no sabía si era un sueño. Se agachó para que su boca quedase a la altura de la de él y murmuró:
-Quiero pasar el resto de mi vida contigo, así que… -Lo dejó en el aire unos segundos, para hacer sufrir al rubio. –Pues claro que sí. –Él se puso en pie y la cogió en brazos, sin importarle que todo el restaurante les estuviese mirando. La depositó en el suelo con extrema delicadeza y ella cogió la llave. -¿Me haces un favor? –Sacó el colgante que él le regaló, metió dentro la llave y le pidió que se lo pusiese. Apartó su pelo con delicadeza y acarició su cuello mientras colocaba la cadena alrededor de éste y cerraba el broche. Le dio un beso en la zona antes de cubrirla con el pelo de nuevo.
-Gracias por hacerme feliz. –Susurró en su oreja antes de separarse. Ambos volvieron a sentarse, ya no les miraban.
-Gracias a ti por permitirme que te haga feliz. –Sonrió y les llevaron la cuenta. Dani pagó (nunca le dejaba pagar a ella), recogieron sus cosas y salieron de allí.
El rubio condujo un rato hasta aparcar, pero aparcó en un lugar diferente a la casa de ella. Estaba cerca, porque era del mismo estilo que el chalé en el que Cris vivía con sus padres. Bajaron y él la cogió en brazos, como cuando el hombre de una pareja de recién casados coge a su esposa, y entraron así en la casa.
Todo era perfecto, y encima tenían hasta mascotas (un perro y un hámster).
-Ala, si yo desde pequeña he tenido hámsteres. –Se acercó, el animalito parecía dormido, pero abrió los ojos y la olisqueó antes de acercar su rostro a los barrotes. -¿Puedo? –Se giró para mirar a Dani, que asintió. Abrió la puertecilla de la jaula y metió la mano. Una bola de pelo de color café con leche le dio la bienvenida, y ella le cogió con mucho cuidado. –Que mono, por Dios. –Rió y se puso a jugar con el animal.
-Le haces más caso a Channel que a mí. –Dani se sentó junto a ella haciendo un pucherito y Cris metió al hámster en su jaula. Cerró la puertecilla y miró a su novio antes de sentarse a horcajadas sobre él.
-Eso es porque para ti tengo otra cosa. –Sonrió, pícara. Dani captó la idea y le quitó la chaqueta, lanzándola por ahí. Como estaba puesta la calefacción, no tenía que preocuparse por el frío. Es más, en esos momentos la temperatura subía por minutos.
Poco tiempo después, la cogió en brazos sin dejar de besarla y subieron las escaleras a trompicones. Al llegar a su habitación, la depositó sobre su cama y se deshicieron de la poca ropa que les quedaba.

Dani sabía que si se olvidaba de la protección, Cris le castraría o algo por el estilo, por lo que le hizo caso.

A la mañana siguiente, el rubio abrió los ojos y se encontró con Cris, que dormía profundamente. No pudo evitar el apretarla más contra sí, ya que tenía miedo de que en cualquier momento desapareciese y todo hubiese sido un sueño.
-Te amo, Dani. –Susurró ella. Él temía haberla despertado, pero se dio cuenta de que estaba hablando en sueños.
-Yo también te amo, Cris. –Le dio un beso y salió de la cama, completamente desnudo. Se dio una ducha y salió del baño, ya vestido.

Capítulo 24: Exámenes.

Capítulo 24: Exámenes.
 
El tiempo pasaba y a Cris y Dani les iba mejor que nunca, pero ella estaba algo estresada, pues era época de exámenes y era un año escolar muy importante. Sus notas en ese curso jugarían un papel muy importante en su vida.
-Cariño, relájate un poco. –El rubio le acarició el cuello con la nariz, haciéndole cosquillas.
-No puedo, en nada acabará este trimestre y, por si fuera poco, ya no puedo contar con mi mejor amiga, porque su madre saldrá de cuentas dentro de poco.
-Ah, es verdad. –Sonrió. -¿Qué será?
-Una niña. –Ella se mordió el labio, desde pequeña había querido ser madre. Aunque sonase a cliché. –Van a llamarla Natalia. –Juntó sus labios con los del rubio, intentando relajarse un poco. Se sentó a horcajadas sobre él, que colocó sus manos en su cintura, levantando poco a poco el jersey de lana que ella llevaba. Era diciembre, normal que hiciese frío.
Y el teléfono sonó, cargándose el momento. Ambos maldijeron entre dientes y ella contestó.
-¿Angie? –Al otro lado del teléfono se escuchaba hablar a su mejor amiga, histérica. O tal vez fuese eufórica, pero el caso era que apenas se la entendía. –A ver, cielo, relax, que no te entiendo. –La otra chica respiró y expiró unas cuantas veces hasta tranquilizarse.
-Mi madre acaba de dar a luz. –Alcanzó a oír, y se levantó corriendo, para empezar a correr y saltar por toda la sala, alegre.
-¡Por Raziel, felicidades! –Ángela reía, se imaginaba la reacción de su mejor amiga.
-¿Qué ocurre? –Preguntó Dani, riendo al verla.
-Pues que ahora soy medio tía. –Rió.
-Ala, dile a la madre de Angie que enhorabuena.
-Ya le has oído, ¿No? –Sonrió Cris, no había colgado.
-Sí. Bueno, Cris, tengo que colgar, mañana nos vemos.
-¿Qué habitación es?
-La de siempre.
-Okis, te quiero.
-Y yo a ti. –Colgó y se tiró encima de su novio en el sofá, con cuidado de no tirar la taza que contenía chocolate caliente y que estaba en la mesilla. La cercanía de la mesa de café y el sofá era limitada, y si se volcaba todo, sería sobre sus apuntes. Y no podía permitirse eso.
-Mañana es sábado, por lo que había pensado que podíamos hacer algo juntos. –Apartó con delicadeza el pelo que cubría el rostro de la chica y le dio un beso de esquimal, frotando su nariz contra la de ella y sonriendo.
-Te me has vuelto muy cursi, ¿Sabes? –Le picó ella, riéndose.
-Ala, que mala. –Giró y quedó encima. Le empezó a hacer cosquillas y no paró hasta que ella, entre carcajadas, le pidió que lo hiciese. –Mañana paso a buscarte y vamos, ¿No? –Asintió y se levantó, seguido por ella. –Te amo, Cris. Nunca me voy a separar de ti.
-Te amo, Dani. Más que a cualquier otra persona.
-Me harás llorar. –Bromeó, dramático.
-Anda, tonto, vete antes de que te encadene a mi sofá. –Rió ella, acompañándolo hasta la puerta.
-Pues no me importaría, la verdad. –Le sacó la lengua, se dieron un tierno beso y se fue, dejándola sola.
-Viva, viernes y tengo que estudiar. –Dijo ella, sarcástica. Volvió al sofá y estuvo estudiando hasta que fue de noche y se preparó algo rápido para cenar.
Sus padres estaban de viaje, como siempre, por lo que esa noche había llamado a Ángela para preguntarle por la pequeña Natalia. Se quedó flipando cuando le contó que había roto con Álvaro, pero que en realidad seguía enamorada de Diego.
-La verdad es que me lo esperaba. –Contestó ella con toda la naturalidad del mundo, sujetando entre sus manos una taza de cerámica que contenía algo de Coca-Cola.
-Soy obvia, lo sé. –Rieron.
-Bueno, el caso es que creo que Diego siente lo mismo por ti, pero no se atreve a decírtelo. Angie, díselo. –Suplicó.
-De acuerdo. –Bufó, era tarde y no tenía ganas de discutir. –Hasta mañana, te quiero.
-Love you too. –Colgó, le dio un sorbo a su bebida y encendió la televisión. Estuvo viendo una serie hasta que eran las doce y decidió llamar a Dani, más que nada porque le echaba de menos. Contestó al tercer timbrazo.
-¿Cris?
-¿Cómo está la razón de mi sonrisa? Bueno, solo quería decirte que extraño tus besos, tus sonrisas, tus caricias, tus abrazos, y que quiero verte ya. Te amo, rubio.
-Ala, qué cursi te me has puesto. –La imitó malamente, recordando que ella había dicho eso por la tarde. –Yo también te amo, preciosa. Y estoy bien, ¿Por?
-Quería oír tu voz. –Se encogió de hombros, aunque él no pudiese verle.
-¿Estás bien?
-Sí, es que me han dejado sola y no me gusta, pero bueno, da igual… -Él no le dejó terminar.
-Estaré allí en diez minutos. –Colgó y, tal y como dijo, llamó diez minutos exactos más tarde al timbre. Cuando abrió, saltó encima de él y le besó, casi desesperada.
 
 
-Preciosa, venga, entra, que hace frío. –Una vez dentro ambos, cerró la puerta y se sentaron en el sofá, abrazados. Estuvieron hablando hasta que, sin darse cuenta, se quedaron dormidos en esa posición.
Dani abrió los ojos y no vio a Cris, por lo que se alarmó, pero luego la vio bajar las escaleras totalmente cambiada (http://www.polyvore.com/normal_22/set?id=103305321) y se acercó a ella. Se besaron durante un largo rato, hasta que él decidió ir a su casa a cambiarse, y ella le acompañó.
Cuando eran aproximadamente las doce, fueron al hospital, y estuvieron jugando con el bebé durante horas.
Era hermoso ver a Cris con esa criatura en brazos, tratándola con tal delicadeza como si fuese su propio bebé. ¿Cómo se sentiría eso de tener una hija con ella? Tal vez algún día sucediese, ¿Quién sabe?
Unos golpes en la puerta hicieron que todos mirasen hacia allí.
-Ángela… -Era la voz de Diego. -¿Podemos hablar?
-Hum… Vale. –Dijo, dudosa. Se levantó y ambos salieron de la habitación, pero se quedaron hablando junto a la puerta, ya que ella no quería alejarse mucho de su madre por si sucedía cualquier cosa. -¿Qué querías decirme?
-Sé que acabamos mal porque no tuve el valor suficiente de decirte que sentía cosas por otra persona, y por eso quiero pedirte perdón. –Ella se tragó la mueca de desilusión. –Y también quería decirte que me he dado cuenta de que sigo enamorado de ti, y si tú… -Pero ella rodeó su cuello con sus brazos y juntó sus labios, impidiéndole continuar. -¿Me tomo eso como que volvemos a ser novios? –Angie asintió, una amplia sonrisa extendiéndose por su rostro. -¿Qué ha pasado con Álvaro? –Alzó una ceja.
-Le dije que seguía enamorada de ti, pero él no me puso pegas y quedamos como amigos. –Se descolgó de su cuello. -¿Quieres conocer a la pequeña? –Él asintió, emocionado. Cuando entraron, Cris y Dani ya habían recogido sus cosas. –Cotillas. –Farfulló, a lo que ellos simplemente rieron.
-Anda, parejita, pasadlo bien. –Se fueron caminando a paso normal, sus manos entrelazadas.

Capítulo 23: Segunda oportunidad.

Capítulo 23: Segunda oportunidad.

— ¡Hola, chicos! —Cris se sentía fatal por engañar a Carlos, por lo que le llevó hasta su habitación.
— ¿Sí, princesa? —Le dio un corto beso.
—Ayer me besé con Dani. —Soltó de sopetón. —Sé que la he cagado, Carlos. Y lo sé muy bien, pero no puedo dejar de darle vueltas al asunto. Sabes que no he dejado de estar enamorada de él. Le amo, Carlos. Y no consigo olvidarle. Así que, sí, soy la peor persona del mundo. Pero te quiero, y... —Se cortó al darse cuenta de que todos estaban en la habitación. Todos. Se secó las lágrimas.
— ¿Y...? —Alzó una ceja, dolido.
—Y si tú quieres, podemos volver a intentarlo. —Él sonrió sin ganas. Acababa de confesarle que amaba a uno de sus mejores amigos, pero que a él le quería. Y le había pedido una segunda oportunidad.
—Sí. —Se acercó a ella y la besó. Quizá por demasiado tiempo, porque el otro rubio y los demás seguían ahí, mirándoles.
—Gracias. —Susurró contra sus labios. Él la volvió a besar.
—No hay nada que ver, vámonos. —Dani les sacó a empujones y la miró por unos segundos antes de desaparecer.

No entendía por qué se comportaba así, si acababa de confesar que aún le amaba a él.
—Dani, ¿podemos hablar? —Asintió, sin mirarla siquiera. —Mira, sé que soy idiota, pero mereces algo mejor.
—Que irónico, ¿no? —Ella no entendía a qué se refería. —Fui yo quien te puso los cuernos. Y, sin embargo, me deseas lo mejor. Sabiendo que lo mejor eres tú. —La miró fijamente. —Te amo, Cris. Dios, te amo de verdad. —Ella sabía que ese "te amo" era lo que necesitaba oír para ser feliz, que era infinito.
—Escúchame bien, Daniel Fernández Delgado, porque no voy a repetirlo. —Le miró a los ojos. —Te amo, ¿vale? No tiene sentido que lo oculte, porque ya lo sabe toda España. —Se acercó hasta que sus alientos se fusionaron, y él no sabía si acortar la distancia que separaba sus labios o si alejarse. Pero si sabía que no debía dejar de mirarla a los ojos. —Te amo. —Susurró, cerrando los ojos.
Sonrió, como si le hubiesen dicho lo más bonito del mundo. Con ella se sentía completo, pero Cris tenía novio.
—Yo también te amo. —Se mordió el labio para evitar besarla y ella se alejó. —Quédate conmigo. —Pidió, igual que Katniss a Peeta.
—Siempre. —Susurró ella, cogiendo una de sus manos y apretándola. —Cántame algo. —Cerró los ojos, sabiendo que iba a llorar si le seguía mirando.
—"Girl, I’m falling on my knees.
I beg you, babe; please!
Don’t bring me down, don’t
mess around.
I’m easy like a breeze.”—Cantaba todo lo tranquilo que podía en su oído, luchando por no llorar.
—Dios, Dani, bésame de una maldita vez. —No sabía si estaba hablando en serio, pero eso hizo. Juntó sus labios momentáneamente, pero ella no quería perder el tiempo.
Se pegó a él y le quitó la camiseta, mientras que el rubio hacía lo mismo. Le acarició todo su torso desnudo hasta llegar a su vientre, y ella se tensó.
—Da-Dani... —Se puso la camiseta a toda prisa y él se giró, sin entender.
—No entiendo porqué no admites de una santa vez que quieres estar con él.
—Porque no quiero herirte.
—Ya lo has hecho, Cris. Solo dile cuánto le amas para que pueda irme tranquilo. —Suspiró.
—Te amo, Dani. —Le miró. —Te amo por cómo eres, por tus sonrisas, por tus dulces palabras... Necesito despertarme cada mañana a tu lado y repetirte lo mucho que te amo. Necesito tus besos y tus caricias. No puedo vivir sin nuestras tonterías y sin que me cantes al oído. —Se limpió una lágrima que descendía por su mejilla. —Yo... —Pero él no le dejó hablar.
— ¿Sabes por qué me enamoré de ti? —Ella negó. —Fuiste la luz que iluminó mi camino. Creía que estaba perdido, que nunca encontraría a esa persona que cambiase mi mundo... Pero apareciste tú. —Sonrió. —Y me hiciste darme cuenta de lo que la palabra amor significa de verdad. No hay un solo día en que no haya querido abrazarte y acunarte entre mis brazos para que durmieses protegida. —La miró, ella estaba llorando.
—Danielo se ha declarado. —Rió Álvaro, rompiendo el momento. Le fulminó con la mirada. —Ay, perdón.
—Venga, anda, chavales, vámonos. —David les sacó a todos y se fue después de sonreírles.
Se quedaron Cris, Dani y Carlos.
—Carlos, yo...
—Tranquila. —Sonrió y le tendió una mano. — ¿Mejores amigos? —Ella hizo más que apretar su mano: Le abrazó.
—Mejores amigos. —Se fue, dejándoles solos.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Capítulo 22: Ruptura y reencuentro.

Capítulo 22: Ruptura y reencuentro.

Levantó la vista para mirarle, y ese fue su mayor error. Se quedó atrapada y fueron acercando sus rostros poco a poco, tanto que sus labios casi se rozaron.
<< ¡Hazlo!>> gritaba su cabeza. << ¡Amas a Dani!>> contraatacaba su corazón.
Unos segundos más y estaría perdida... ¿A quién hacerle caso?
Se separó.
—No puedo, lo siento. —Miró al suelo.

<< ¡Bien!>> gritó Dani internamente.
Pero ella volvió a mirarle a los ojos, y el otro rubio en ese momento no lo pensó y juntó sus labios, como siempre había querido hacer.
Quiso golpearle, pero sabía que no tenía derecho.
Cuando vio que ella le correspondió se alejó, cabizbajo.
Entró en el estudio, se dejó caer al suelo de rodillas y comenzó a llorar.
—Dani... —Susurró unos minutos después. Levantó la cabeza, intentando averiguar si era su imaginación o si de verdad estaba allí con él. —Te quiero... —Se sentó a su lado y entrelazó una de sus manos con la derecha de él. — ¿No soy lo suficientemente buena? —Sollozó. Entonces se dio cuenta de que ella también lloraba.
—Eres perfecta. —Puso su mano libre en su nuca, y por un momento pensó en echarse atrás, pero se dejó llevar por el impulso de besarla. —Te quiero, Cris. Muchísimo. Sé que... —Tragó saliva. —Sé que fui el mayor idiota del mundo, pero no puedo vivir sin tus besos. Sin tus caricias... —Ella secó sus lágrimas y trató de sonreír, pero no pudo.
—Se me hace muy difícil estar contigo, Dani. Sobre todo pensando que Inma y tú...
—Paré cuando aún estábamos vestidos. Me di cuenta y me fui. —Pero eso no era suficiente para ella, y él lo sabía.
—Necesito tiempo para pensar... —Se separó.
— ¿Hemos roto?
—No lo sé. —Acarició su mejilla con la yema de sus dedos antes de irse. —Adiós, Dani.


Un mes más tarde Cris ya había empezado las clases, y aún no había vuelto a hablar con Dani.
Ahora era famosa y la acosaban sus fans en el instituto, por no hablar de que ahora era la novia de Carlos.
En la banda había tensión desde que le dijo "Sí" al rubio.
— ¡Cris! —Exclamó Ángela, abriéndose paso entre uno de los pasillos.
—No estoy de humor, lo siento... —Últimamente no estaba de humor. Observó con nerviosismo su atuendo (http://www.polyvore.com/normal_11/set?id=76823573).
—Tía, por favor, vuelve al estudio. —Entonces entraron cinco chicos por la puerta principal, dejándolas con la boca abierta. ¿Qué hacían ahí los chicos?
No se atrevió a mirar a Dani a la cara, por lo que besó a Carlos. El timbre sonó, anunciando el comienzo de la siguiente clase.
—Tengo que irme. —Se fue en dirección a su siguiente clase, mientras que ellos fueron a reunirse con el director.

Dani esperaba ansioso ese día, pero todo lo que recibió fue un abrazo de Ángela.
—Haremos nosotros el anuncio. —Alcanzó a oír. —Dani. —Llamó Álvaro.
— ¡Ey, hola, chicos! —Fingió estar feliz. Él no podía verlo, pero Cris, que estaba en matemáticas, casi se cayó de la silla por la sorpresa. Sentía que se derretiría por oír su voz.
—Somos Auryn, y venimos a comunicar que vamos a hacer un concurso.
—Coged vuestras cosas, os esperamos en el salón de actos. —De repente se cortó la comunicación y todo lo que se escucharon fueron gritos.
La gente estaba eufórica, no todos los días un grupo famoso iba a tu instituto.
Llegó y se sentó al final, ya que los sitios libres estaban ahí.
—Haremos una colaboración con uno de vosotros. —Anunció Blas.
—Será un concurso limpio, y el que gane colaborará con nosotros. Y con mi novia Cristina. —Sonrió, sabiendo que ella estaba allí. — ¿Puedes subir, cielo? —Cogió su mochila cargada de libros y se encaminó hacia el escenario.
Dani le dio la mano cuando subió, intentando parecer casual. Pero era un gesto muy calculado.
Disfrutó del contacto de su piel junto a la de ella por unos segundos, hasta que Carlos les separó y la besó.
Sabía que ya no tenía oportunidades, pero no iba a rendirse.
—Podréis inscribiros en la entrada. Gracias, es todo. —Aprovechó que Carlos la había liberado para arrastrarla hasta un rincón en el que tendrían privacidad.
—Dame solo un momento, por favor. —Ella dejó de forcejear y asintió. Tomó su rostro entre sus manos y la besó, sabiendo que si no le correspondía todo se fastidiaría. Pero sí lo hizo.
Le empujó contra una pared y enroscó sus piernas en su cintura después de tomar impulso, ya que sus besos eran el aire que necesitaban sus labios.
—Te necesito. —Murmuró. —Cris, mírame a los ojos y dime que no me quieres.
—Te quiero. —Se limitó a responder, provocando que su corazón diera un vuelco. —No quiero hacerle daño a Carlos. —Se separó y le dirigió una triste mirada antes de irse junto a su novio, que la recibió con una amplia sonrisa y los brazos abiertos.
— ¡Eh, parejita, que Cris tiene clases! —Exclamó Blas, ajeno a la lucha interna que Cris y Dani mantenían.
—Cierto, tengo francés. —Sonrió y besó al rubio.
—Oh, mon amour, je t'aime. —Murmuró él.
—Je t' aime. —Repitió ella, y luego salió corriendo en dirección a su siguiente clase.
—La noto rara, ¿vosotros no? —Álvaro estaba admirando la sala, mientras que David y Dani hacían el retrasado y Blas y Carlos observaban a Cris marcharse.
—Pues sí. —Admitió Carlos. —Por mucho que lo niegue, aún sigue sintiendo algo por Dani. Y debe de ser impactante el reencontrarse con él. Sobre todo en estas condiciones. —El rubio, que lo estaba escuchando todo, tragó saliva.
La quería, claro. Es más, la amaba. Y ella había salido corriendo, ese "Je t'aime" no sonaba sincero.
— ¿Dani? —Miró a David, que estaba serio.
— ¿Sí? —Alzó una ceja.
— ¿Por qué tienes el colgante de Cris en tu mano? —Cuando se estaban besando, a ella se le cayó y él lo recogió. Obviamente, tenía que mentir.
—Se le cayó al besar a Carlos y lo recogí. —Mintió, muy convincente. —Luego se lo daré. —Lo guardó en su bolsillo, anticipándose al otro rubio, que iba a cogerlo.

Capítulo 21: Decisiones.

Capítulo 21: Decisiones.

La noche anterior, Cris odiaba cómo se había despedido de Dani, pese a que él prácticamente la había ignorado. Fue a su casa porque creía que estaría allí, pero al no verle pensó en ir al estudio. Lo que una hacía por amor, ir a las dos de la mañana a un estudio que podría estar desierto solo para ver si su novio estaba bien.
Su sorpresa fue llegar y encontrarse a su novio junto a la ex de éste. Estaban besándose, y casi pudo oír cómo su corazón se rompía…
Llevaba todo el día dándole vueltas al asunto, recorriendo en círculos su cuarto una y otra vez.
Su madre había subido a ver qué le pasaba, pero ella le dijo que estaba bien y se fue, no muy convencida.
Al final se duchó, cogió ropa limpia (http://www.polyvore.com/normal_15/set?id=77000315) y fue al estudio, donde sabía que él estaría. No tenía sentido alargar la cosa mucho tiempo más.
Al llegar, preguntó por él y le dijeron que estaba en la sala de grabación. Fue hacia allí y le vio junto a los chicos. No quería montar el numerito, por lo que pensó llevarle fuera. Entró y la miraron.
—Hola, cariño. —Sonrió ampliamente Dani, recibiéndola con los brazos abiertos.
Cris no era de las que gritaba o golpeaba cosas, pero eso la superó.
Se acercó a él como si fuese a besarle, pero en lugar de eso le cruzó el rostro de una bofetada que dejaría marca.
Los demás miraban la escena con la boca abierta.
—No vuelvas a llamarme cariño en tu vida, ¿entiendes? —Se fue, sin mirarles siquiera.

Lo más doloroso no era que le hubiese cruzado la cara, sino que no sabía por qué lo había hecho.
—Dani, tío, ¿estás bien? —Blas fue el primero en reaccionar, por lo que se marchó en busca de una compresa de hielo.
— ¿A qué ha venido eso? —Habló Álvaro, preocupado.
"No lo sé" iba a responder, pero entonces se acordó de lo ocurrido la noche anterior.
Flashback.
Se había quedado en el estudio para prepararle a Cris una sorpresa, pero su ex se presentó y le impidió trabajar.
-¿Ya te has acostado con ella? –Se burló Inma.
-¿Qué haces aquí? –Pero su ex simplemente se restregó contra él. –Apuesto lo que sea a que conmigo lo pasabas mejor. –Le besó y él no se opuso. Es más, le siguió el beso.
La subió a una mesa y comenzó a besar su cuello, ansioso. Con ella todo era impulsos, mientras que con Cris era delicado, cosa que le encantaba. Solo era así con ella. Y entonces se acordó de esa chica que nublaba su mente y ocupaba sus sueños.
Se paralizó recordando su risa, sus "te amo" de la noche en que lo hicieron por primera vez.
Se apartó, recogió sus cosas y se fue del lugar sin decir nada, dejando atrás a una Inma con una sonrisa de satisfacción.
Fin del flashback.
—Soy idiota. —Golpeó su frente con una mano y corrió en la dirección en que Cris se había ido.
La alcanzó poco después, y estaba abrazada a Carlos. Por la forma en que sus hombros se movían, pudo averiguar que estaba llorando.
—Lo peor de todo es que le quiero. —Alcanzó a oír. —Y quiero no quererle, pero no puedo.

Capítulo 20: Premios.

Capítulo 20: Premios.

Cris abrió los ojos y se encontró con Dani, que la miraba con preocupación.
-¿Qué pasa? –Susurró.
-Tienes un poco de fiebre. –Le pasó un termómetro y se lo puso.
-No te merezco, ¿Sabes? –Sus labios estaban muy cerca de los de Dani, y que no acortase esa pequeña distancia estaba matándolos a ambos. –Te amo, blueheart.
-Es la primera vez que me llamas así. –Rió él, sorprendido. –Me gusta. –Le acarició una mejilla hasta que el termómetro pitó, cargándose el momento. Murmuró algo entre dientes que causó la risa de ella, pero se borró al ver que tenía casi treinta y nueve de fiebre.

Un par de días más tarde, Cris ya estaba curada, y esa noche tenían que ir a una entrega de premios, por lo que se metió en el baño de su habitación, dispuesta a ir perfecta esa noche.
Salió alrededor de media hora después ya lista
(http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_29/set?id=102967131) y su madre le dijo que Dani la recogería en diez minutos junto a los demás.
Y así fue, transcurrió el tiempo y ya estaban llamando a la puerta. La abrió y unos brazos cálidos la envolvieron, levantándola del suelo.
-¡Dani! –Rió, su mirada buscando la del chico mientras sus bocas iban al encuentro de la otra.
-Dime, preciosa.
-Nada, que te amo. –Se sonrojó y él le acarició las mejillas, depositándola con cuidado en el suelo. La acompañó hasta el coche, que resulta que era una limusina. -¿Y esto? –Fue a entrar, pero Dani se lo impidió. -¿Qué ocurre?
-Yo también te amo. –Le mordió el labio inferior y le abrió la puerta. Entraron, la cerró y Magí condujo hasta llegar a una especie de alfombra roja.
Al llegar, un montón de flashes de cámaras les cegaron, pero ellos avanzaron a través de la gente, posando y disfrutando del momento. Cris se alarmó al ver a Inma, la ex de Dani, mirándoles mientras se abrazaba a un chico. Miró inmediatamente a su novio, porque intuía que él la estaría mirando. No se equivocaba, les miraba, tenso.
-Escúchame. –Ella fingió una sonrisa mientras se apoyaba en el hombro del rubio para que su boca quedase cerca del oído de él con más facilidad. –Estás conmigo, Dani. Eres la razón de mi sonrisa. Ahora sonríele como si nada y mírame. –Él le hizo caso y ambos se perdieron en los ojos de los otros. Cris ni lo dudó un instante, rodeó su cuello con sus brazos y le plantó un beso que a ambos les dejó casi sin aire. Sus lenguas se encontraron y comenzaron un baile sin fin. Pero unos carraspeos les hicieron separarse y darse cuenta de que estaban en público. –Ups. –Se sonrojó, pero acabó riendo. Inma les miraba con una cara… Si las miradas matasen, ellos ya estarían bajo tierra.
-Cris, Dani, contadnos, ¿Cómo va vuestra relación? –Se acercaron a un periodista tomados de la mano y se sonrieron dulcemente.
-Va muy bien, él es lo mejor que me ha pasado. –Se escucharon unos cuantos “Aww”.
-¿Qué dices tú, Dani? –Apretó la mano de la chica levemente.
-Pues que ella es el motivo de que me levante todos los días con una sonrisa de enamorado.
-Muchas gracias, chicos. Espero que estéis juntos mucho tiempo más. –Se despidieron después de darle las gracias y fueron a reunirse con los chicos. Entraron en una especie de edificio, donde les indicaron en qué sitios tenían que sentarse. El tiempo pasó entre premios, besos, risas y sonrisas.
-Tengo que irme. –Le dio un rápido beso mientras se iba en dirección a los camerinos, donde la esperaba su madre con la ropa para la actuación.
Se cambió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_14/set?id=98589602) y la música empezó a sonar. Cogió un micrófono y salió al escenario, dispuesta a darlo todo. Esa noche nunca la olvidaría.

Dani se quedó embobado mirándola, cantaba como los Ángeles, y encima sabía moverse… Tenía que reconocer que ver a Inma le afectó, no la esperaba allí y aún no estaba listo para verla, aunque hubiesen pasado tantos meses. Sabía que era injusto por su parte, porque Cris se lo había dado todo y esa noche había ido allí con ella, pero no podía evitar recordar cada sonrisa compartida con su ex.
-Estás pensando en Inma. –Le dijo Álvaro, sin apartar la vista del escenario. –Cris tiene un límite, Dani. Todos lo tenemos. Y bastante con que afronte todo con una sonrisa en el rostro, pero no le hagas soportar esto también. –A ojos de los demás, él solo sonreía, puesto que hablaba entre dientes, pero en realidad estaba reprochándole como nunca.
Cuando la actuación terminó, ella dio las gracias, entregó el micrófono y volvió a su asiento.
-Lo has hecho genial. –Los chicos le apretaron el hombro amistosamente, pero Dani simplemente miraba fijamente al escenario, cosa que la preocupó.
-¿Y a ti qué te ha parecido? –Se esforzó por sonreír y él, esta vez, sí la miró.
-Me ha encantado. –Le dio un pequeño beso y la noche transcurrió.
Durante el trayecto a casa, no hablaban, un silencio incómodo se había instalado entre ellos, amargando la noche de la chica.
-Buenas noches. –Su voz sonaba seca y fría, pero ya le dio igual. Besó a Dani antes de meterse en su casa y cerrar la puerta en la cara del rubio, sin darle oportunidad de justificarse siquiera.
-Dani, tío, yo creo que tendrías que hacerle algo a Cris. Algo especial. –Le dijo Álvaro.
-Lo sé, ¿Pero el qué?
-Dedícale una canción. –Propuso Blas con un encogimiento de hombros.
-De acuerdo, voy al estudio.
-¿A estas horas? –Bostezó Carlos. –Estás de broma, ¿No? –Él negó. –Haz lo que quieras, macho.
-Venga, me voy. –Cuando llegó, eran casi las dos de la mañana, y no se encontraba de ánimos para nada, pero sabía que la causa lo merecía. Otros chicos que también padecían de insomnio esa noche, estaban allí, por lo que no estaría solo. Aunque eso daba igual.
Un golpe en la puerta de la sala hizo que pegase un bote.
-¿Ya te has acostado con ella? –Se burló Inma.
-¿Qué haces aquí? –Pero su ex simplemente se restregó contra él.
–Apuesto lo que sea a que conmigo lo pasabas mejor. –Le besó y él no se opuso. Es más, le siguió el beso.
La subió a una mesa y comenzó a besar su cuello, ansioso. Con ella todo era impulsos, mientras que con Cris era delicado, cosa que le encantaba. Solo era así con ella. Y entonces se acordó de esa chica que nublaba su mente y ocupaba sus sueños.
Se paralizó recordando su risa, sus "te amo" de la noche en que lo hicieron por primera vez.
Se apartó, recogió sus cosas y se fue del lugar sin decir nada, dejando atrás a una Inma con una sonrisa de satisfacción.
Lo que él no sabía, era que allí había una chica con el corazón destrozado mirándoles.