sábado, 30 de noviembre de 2013

Capítulo 10: Elecciones.

Capítulo 10: Elecciones.
—Diego... —Miró a Dani, que estaba casi tan tenso como ella. Se acercó a su mejor amigo y se tomó el atrevimiento de coger sus manos. —Siempre estuviste ahí, pero sabes que no me amas. Tú amas a... -Se cortó, dándose cuenta de algo. — ¿Dejaste a Angie por mí? —Él asintió, y ella soltó sus manos. — ¡Agh, soy una amiga horrible! —Gritó, enfadada. — ¡Vete de aquí, Diego! —Él no se movió. — ¡Ya! —Corrió y, cuando ya estuvo fuera de su vista, Cris se permitió mirar a los chicos, que estaban sorprendidos.
— ¿Eso es que nos escoges a nosotros? —Se atrevió a preguntar Dani.
—Eso es que te escojo a ti. —Dijo mirándole fijamente. Luego apartó la mirada, el calor cerniéndose sobre sus mejillas. —Supongo que ya lo hice hace tiempo. —Se encogió de hombros, restándole importancia.
—Vamos, que Magí nos está esperando. —Carlos había perdido su característico entusiasmo, cosa que Cris se reprocharía eternamente.
—Id vosotros, ahora os alcanzo. —Dani esperó a que los cuatro chicos entrasen para hablarle a Cris. — ¿Podemos hablar?
—No tenemos nada de lo que hablar, Dani. —Entró, ignorándole.
—Muy bien, pues vamos a grabar.
Ella alcanzó a los chicos y entró en la cabina de grabación, se puso los cascos y la música comenzó a sonar. Cuando llegó su turno, empezó a cantar.
Un rato más tarde, salió del estudio, sola.
—Dani, tienes que olvidarte ya de ella. —A Carlos no le gustaba estar "peleado" con uno de sus mejores amigos. Y ambos sabían perfectamente que Cris podría llegar a romper Auryn; pero, sin embargo, no se alejaban de ella.
—No voy a hacerlo solo porque tú también quieras salir con ella. Lo siento, pero no me rendiré hasta que sea mi novia.
— ¡Quieres darle esta vida, en la que el concepto privacidad no existe! —Le recriminó.
—Adiós, Carlos. —Salió al exterior, encontrándose con fans enloquecidas, cámaras y reporteros que hace un momento no estaban.
Intentó entrar de nuevo, pero ya había fans pegadas a él para hacerse fotos y demás.
— ¿Es cierto que sales con Cristina? —Preguntó una reportera.
— ¿Qué? ¡No! —Cambió el tono sorprendido a uno amigable. —Solo somos amigos.
—Se rumorea que Carlos quiere salir con ella. —Pinchó la mujer. Él fue a repetir lo de siempre, que no le interesaba, pero se dejó llevar por su corazón por una vez.
—No creo que salgan. —Dijo, firme.
— ¿Por? —No parecía sorprendida.
—Porque a mí me gusta y pelearé por ella.
—Guau, menuda declaración. —Su tono morboso delataba que en realidad lo suponía. Miró a la cámara. — ¿Sus sentimientos serán correspondidos?
— ¡Sí! —Gritó una voz muy familiar entre la multitud de gente. Le abrieron paso a la chica y ésta se acercó al rubio.
— ¿Será esto el comienzo de una bonita historia de amor?
—Cris, ¿qué...? —<<Cállate>> repetía una y otra vez una voz en su cabeza. Ella nublaba su mente.
— ¿Dani? —Sintió unos golpecitos en la mejilla. — ¡Dani! —Abrió los ojos y descubrió que todo había sido un sueño y que se encontraba en el suelo de la sala de grabación.
—Vale que cante mal, pero tanto como para dormirte... —Se sentó a su lado.
—Si cantas genial, tonta. —La mano de Dani fue directa hacia la de ella, solo que él tenía los ojos cerrados y no se había dado cuenta. —Incluso en la oscuridad podría saber dónde estás. —Susurró.
—Dani... —Ella aguantó la respiración cuando los dedos de la mano derecha del chico se entrelazaron con los de su mano izquierda. — ¿Por qué me haces esto? —Se lamentó en voz alta.
—Porque me gustas. —Abrió los ojos, expectante.
— ¿De verdad?
—Sí. —Dijo, rotundamente.
—Tú también me gustas. —Murmuró ella, sonrojándose. Él acarició con su mano libre sus rosadas mejillas.
—Eres adorable. Y sonrojada estás aun más mona, si es que es posible. —Besó sus mejillas y ella se sonrojó todavía más.
—Chicos, tenemos que... ¿Qué está pasando aquí? —Se separaron abruptamente. Carlos les miraba fijamente, con una mezcla de sentimientos entre traición a odio y decepción.
—Carlos, yo...
—No tienes que darle explicaciones. —Dijo Dani, de repente enfadado.
—No, no tengo. —Concordó ella. —Pero quiero. —Se levantó y se acercó al chico. —Carlos, eres increíble, pero llevo enamorada de Dani desde vuestro primer "Hola, somos Auryn". —Reconoció, sin importar su declaración abierta de amor.
—Lo entiendo...
—No, en realidad no entiendes porqué le prefiero a él. Porque te conozco.
—De acuerdo, Cris. Gracias por ser sincera. —Salió de la sala, dejándoles solos.
 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Capítulo 9: Tensión.

Capítulo 9: Tensión.



Había pasado una semana desde que los chicos estuvieron en casa de Cris, y desde ese
entonces no habían vuelto a hablar.

Ella había escuchado más conversación de la que quería admitir.

Flashback.

—Inma me ha dejado porque cree que Cris y yo salimos en secreto, Carlos. Yo no la quiero.
Es toda tuya.

Fin del flashback.

Eso dejaba claras unas cosas:

1.- Nunca saldría con Dani.

2.- A él no le gustaba.

3.- A Carlos sí.

— ¿Cris? —Unos golpes en la puerta la sacaron de su ensoñación.

— ¿Quién es? —Murmuró. Carraspeó y repitió la pregunta, no muy segura de si la habían
escuchado. — ¿Quién es?

—Carlos. —Reprimió la mueca de disgusto antes de abrir la puerta. —Guau. —Comentó,
observándola de arriba abajo.

—Me... Me siento observada. —Se sonrojó. —Si me das diez minutos...

—Te doy todos los que me pidas. —Sonrió, pero ella no le devolvió el gesto. -¿Te pasa algo?
-Pasa que soy imbécil. –Corrió escaleras arriba y se encerró en su habitación, con lágrimas
rodando por sus mejillas.
Se sentía estúpida por su comportamiento infantil, pero no quería utilizar a Carlos como
paño de lágrimas o para olvidarse del otro rubio.
-Cris… -Para su sorpresa, no fue la voz de Carlos. Fue la de Dani.
 
El rubio estaba muy preocupado, Carlos le había llamado diciendo que Cris estaba
encerrada en su habitación, llorando.
-Vete. –Reprimió un bufido y abrió la puerta. -Mierda… -Murmuró la chica, ya que se había olvidado del pestillo.
-¿Por qué lloras?
-¿Qué carajos haces aquí? –Debatió.
-¿Sabes que responder a una pregunta con otra es de mala educación? –Repuso, terco.
-¿No es eso lo que estás haciendo tú? –Alzó una ceja.
-Touché. –Ella casi sonrió, pero un “casi” no era suficiente para el rubio.
— ¿Para qué has venido? —Repitió.

—Para estar contigo. —Se le escapó, por lo que se tapó la boca y se tomó unos segundos
antes de hablar de nuevo. —Es que Carlos nos llamó a todos pidiendo ayuda... —Medio
mintió.

—No mientas, yo no te importo. —Sollozó.

—Eso no es cierto...

— ¡Te oí! —Gritó entre lágrimas. — ¡Le dijiste a Carlos que yo te daba igual y que era toda suya! —Recriminó. — ¿¡Qué te crees que soy, un puñetero perro!? —Le pegó una bofetada y aprovechó su distracción para sacarle de la habitación.

Una vez fuera, se tocó la mejilla, que estaba roja.

— ¿Y bien? —Preguntó Carlos, que claramente no había escuchado la conversación.

—Creo que me odia. —Se limitó a responder. <<Eso tal vez... Tal vez sea bueno y nos ayude a olvidarnos el uno del otro con el tiempo>>.

—Te gusta. —Dedujo. —Me mentiste.

—Eras o tú o yo, hermano. —Se encogió de hombros. —Por vosotros, cualquier cosa.

—El amor te afecta, ¿eh? —Bromeó Carlos antes de abrazarle. Del piso de arriba solo venían sonidos de pasos.

Estaba claro que Cris hacía un esfuerzo sobre-humano para no llorar; o para que no se la
escuchase.

—Los demás están en camino, Dani. —Dijo cuando ya se habían separado.

—Quiero que nos dejéis solos.

—Ni hablar, ella me necesita.

—No te necesita a ti precisamente. —Se hartó, a Cris no le gustaba y eso saltaba a la vista. —No nos necesita a ninguno, ya es mayorcita. —Corrigió, intentando arreglarlo.

— ¡Sois idiotas, estáis peleando por una chica cuando no tenéis vida privada! —Gritó Blas. — ¡Este mundo es un asco en ese aspecto, y si tanto la quisieseis no querríais involucrarla
en esto! —Había entrado porque la puerta de la calle estaba abierta.

Unos tacones repiqueteando contra el suelo fueron lo que rompió el incómodo silencio. Cris bajó, sus ojos estaban sorprendentemente normales, no rojos; que sería lo propio de haber estado llorando (http://www.polyvore.com/normal_21/set?id=87333295).

—Blas, ¿vamos? —Entrelazó su brazo izquierdo con el derecho del nombrado.

—Claro. —La guió hasta la furgoneta, que se encontraba aparcada frente a la casa. —Magí quiere que grabes ésta. —Le pasó una partitura.

—Oh, por el Ángel, genial. —David rió por su expresión, sabía que era de Cazadores de 
Sombras.

— ¡Guapa, lista, lectora y buena cantante! —Exclamó, feliz. —Eres perfecta, chica. -Bromeó, riendo.
La acompañaron hasta el estudio de grabación, donde alguien les estaba esperando en la
entrada.

—Te quiero, Cris. —Casi se cayó para atrás, Diego era la visita.

—Diego... —Tragó saliva, casi tartamudeando. —Yo solo te quiero como amigo, y lo sabes.

—Escoge. –Dijo, firme e impasible. –O ellos, que te dejarán —Les señaló. —; o yo, que llevo a tu lado toda tu vida.
 
 

Capítulo 8: Ruptura.

Capítulo 8: Ruptura.
 
Se secó los restos de lágrimas e intentó sonreírles. No lo consiguió.

—Hola, Cris. —Murmuró Carlos con su dulce voz. — ¿Podemos pasar?

—Sí... —Se hizo a un lado y se tapó como pudo con una bata. —Si esto es por el concierto... Lo siento. —Su disculpa les impactó. —No sabía que iba a llevarme a allí. Y mucho menos
que intentaría besarme. Odio esto, de verdad.

—No fue tu culpa, Cris. —Dani le acarició una mano. Justo en ese momento sonó su teléfono. Se dio cuenta de que estaba en pijama, por lo que corrió al piso de arriba. Un rato después bajó, ya cambiada (http://www.polyvore.com/verano_04/set?id=80635674).



Vio el número y sintió el impulso de colgar, pero tal vez fuese importante.

— ¿Inma?

— ¿Cuándo pensabas decirme que me los estabas poniendo con la tía esa?

—Mmm... ¿Cuando te los pusiese? —Probó a adivinar. Eso solo la enfureció más.

—Eres un idiota, Dani. Esto se ha acabado.

—Inma... —Pero ella ya había colgado sin darle oportunidad de justificarse.

Volvió intentando aparentar que estaba bien, pero no lo consiguió.
-¿Qué te pasa? –Murmuró Carlos mirándole fijamente, sus ojos entrecerrados. Su rostro era
inescrutable, por lo que no pudo adivinar.
-Creo que… Estoy soltero. –Cris, que justo en ese instante estaba bajando las escaleras, se
quedó quieta, escuchando.
-¿¡Cómo!? –Blas casi se cayó de la impresión.
-Inma cree que estoy con Cris. –La nombrada siguió bajando hasta llegar al final de la
escalera.
-¿Me llamabais? –Murmuró con inocencia.
-No… -Dani tragó saliva al verla, estaba preciosa. Ella era hermosa, pero estaba
especialmente bella en ese momento. <<Igual se debe a que podemos salir por fin…>> pensó.
-¿Estás bien? –Se acercó y él retrocedió un paso. ¿Cómo iba a explicarle que su novia le
había dejado porque creía que ellos eran novios en secreto? Ella se sentiría igual o más
culpable…
-Sí, gracias. –Suspiró y miró a otro lado, sabiendo que la chica se sentía dolida por su
comportamiento, pero no podía evitarlo.
-Chicos… ¿Podríais dejarme sola? –Caminó hacia la cocina y preparó café. –A menos que
queráis desayunar conmigo. Y en este momento no soy una buena compañía. –Abrió una
puerta y sacó unas tazas de cerámica del armario.
-Para mí siempre eres una buena compañía. –Pensó Dani en voz alta.
-Em… -Tragó saliva, sin saber qué responder.
-Perdón, yo… -No sabía qué decir, la había fastidiado.
-Dani, necesito hablar contigo. –Carlos le cogió por el brazo y le arrastró hasta el salón, que ahora estaba vacío. –Voy a pelear por ella.
-No la quiero. –Dijo abruptamente, sorprendiendo al rubio y a la chica, que estaba espiando a escondidas.
-¿En serio? –Alzó una ceja, desconfiado.
-Jamás te mentiría, hermano.
-¡Se enfría el café! –Gritó Cris una vez ya había regresado a la cocina.
-¿Están bien? –Preguntó Blas.
-Están perfectamente. –Dijo, algo borde. –Perdón, yo…
-Lo entiendo. Tranquila. –Sonrió.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Capítulo 7: Declaración.

Capítulo 7: Declaración.
 
Cris se despidió de los chicos y se fue a su casa, dándole vueltas a su teléfono móvil en sus manos.

—Me meto en cada lío... —Murmuró, sin humor. Quería estar con Auryn, no con Diego. Aunque él fuese su mejor amigo...

Llegó a su casa y su madre la recibió con ropa recién planchada y maquillaje para la cita.

—No es una cita. —Se repitió. Un rato después el timbre sonó y ella bajó, sus tacones sonando cuando chocaban contra el suelo (http://www.polyvore.com/normal_23/set?id=87597291). —Hola. —Se obligó a sonreír y Diego colocó un mechón de su cabello tras su oreja. Se sonrojó. — ¿A dónde vamos?

—A un concierto. —Alzó una ceja pero no hizo más preguntas. —Venga, anda. —La arrastró por unas calles muy familiares hasta un estadio. Carteles que anunciaban un concierto de su grupo favorito decoraban el lugar.

—Te mato. —Se lanzó a sus brazos, feliz. Le dieron las entradas al de seguridad y corrieron de la mano hasta situarse en primera fila.



Un rato más tarde, los chicos subieron al escenario y el concierto comenzó.

— ¡Dani! —Gritó tan fuerte como pudo. Él la reconoció entre el público, y casi se le abrió la boca de la impresión. El otro chico le dijo algo y ella se quedó de piedra.

Empezó a cantar sin dejar de mirarla, sin saber que Carlos también la observaba.

Él intentó besarla.

Le cruzó la cara de un bofetón antes de abrirse paso entre la multitud y alejarse del escenario. No tardaron en ocupar su sitio y pronto la perdieron de vista.

No podían ir tras ella, pues estaban en mitad de un concierto.

— ¡Buenas noches, Madrid! —Exclamó Blas, ajeno a todo lo que acababa de pasar. Gritos ensordecedores fueron la respuesta a sus palabras. — ¿Qué tal va la noche, lo estáis pasando bien? —"¡Sí!" gritaba la gente. — ¡Así me gusta!

Dani se imaginaba lo que ese chico le había dicho, que estaba enamorado de ella. Y Cris le había rechazado. Eso al menos tranquilizó a los rubios.

—Vamos a cantar...



A la mañana siguiente, fueron a verla.

— ¿Cris? —Tocaron a la puerta. Sabían que ella estaba ahí aunque intentase aparentar que no. —Por favor, queremos hablar contigo.

—De acuerdo. —Bufó y abrió la puerta. Se sentía ridícula por haber pasado horas llorando, pero no podía evitarlo. Para ella era como haber traicionado su amor por ellos. Un amor claramente no correspondido. Bueno, eso ella no lo sabía.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Capítulo 6: Invitación.

Capítulo 6: Invitación.
 
Caminó un rato hasta llegar al hotel, solo quería despejarse, y sin saber cómo; acabó allí.

Entró y en la recepción preguntó por ellos, pero no querían dejarla subir.

—Disculpen, aquí hay una señorita que pregunta por ustedes.

—Dígale que soy Cristina. —Murmuró, casi irritada.

—Dice que se llama Cristina. —Su cara fue un poema, dijo unas cuántas veces "Sí" y la dejó subir.

Sintiendo cómo su corazón se desbocaba, Cris subió y llegó al piso. La puerta ya estaba
abierta, la esperaban.



Cuando los dos rubios se enteraron de que la chica estaba allí casi dieron saltos de alegría, pero al ver su cara y darse cuenta de que había llorado, los cinco ya estaban a su alrededor, preocupados.

—Sé que no tendría que haber venido. —Murmuró limpiándose los restos de lágrimas.

—Shh, no... —Susurró Dani, abrazándola. Los otros les miraban con cara de WTF, excepto Carlos, que miraba hacia otro lado intentando imaginarse cómo sería esa escena si el chico 
fuese él y no el otro rubio.

—Dani, me aplastas. —Dijo entrecortadamente, algo más calmada. Aunque ya no lloraba, 
respiraba agitadamente. Dani creía que era por el hecho de haber estado llorando, pero ella
 sabía que era porque estaba abrazada al chico del que está enamorada.

El rubio se separó un poco y se quedaron mirando fijamente.

—Cris, ¿qué pasa? —Carlos sabía que si no interrumpía la cosa acabaría mal para sí mismo.

—He... He discutido con Ángela. —Tragó saliva. —Sé que ella tenía razón...

—Cuéntanos, anda. —Blas se interpuso entre los dos rubios, no quería que pasase algo. 
Rodeó sus hombros con un brazo y la acompañó hasta un sofá.

—Antes Diego me mandó un mensaje diciendo que quería quedar. Ella dice que está 
enamorado de mí, pero yo no creo eso. —Cris casi podía jurar que Dani y Carlos dejaron de estar 'tranquilos' para empalidecer un poco y luego apretar los puños. —Le dije que iba a 
hablar con vosotros primero y luego con él. Ya ni recuerdo qué iba a deciros. —Suspiró antes de cubrirse el rostro con las manos. Por la forma en que sus hombros se movían, supieron 
que estaba llorando.

—Eh, no llores. —Esta vez fue Álvaro el que la abrazó, tanto él como Blas y David sabían 
que tenían que alejar a Cris de Carlos y Dani.

—Me siento estúpida por haber venido. —Susurró entre lágrimas. —Lo siento...

—Deja de decir tonterías, anda. —Dani consiguió acercarse a ella y la abrazó, intentando 
que ella se diera cuenta de sus sentimientos.

—Chicos, no es por interrumpir, pero tenemos un concierto. —David se puso en pie.

— ¿Quieres venir? —Carlos tomó a Cris de la mano. Ella se quedó de piedra, había quedado con su mejor amigo justo esa noche. Cerró los ojos intentando pensar, pero no lo consiguió.

—Me encantaría... —Cuando Carlos empezó a sonreír, ella prosiguió. —Pero esta noche es 
cuando he quedado con mi mejor amigo, y no quiero que piense que le he dejado de lado por vosotros. —Soltó la mano de Carlos pese a que le costó horrores.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Capítulo 5: Discusión.

Capítulo 5: Discusión.
 
—Buenas, familia. —Sonrió. Los padres de Angie eran como sus segundos padres, y ellos la consideraban parte de su familia. —Enhorabuena, Isa. ¿Qué será? —La abrazó con mucho cuidado.

—Aún no lo sabemos. —Murmuró.

—Bueno, con que venga sano ya puedes estar feliz.

—Cris, ¿qué tal con tus novios? —Rió cual loca y salieron de la habitación para no importunar a la embarazada y para tener algo de privacidad.

—Cada vez que estoy con Dani me enamoro más por segundo. —Murmuró con preocupación. —Y él tiene novia... —Se sentó en el pasillo con la espalda pegada a la pared, hecha un lío.

—Si llegas ahora y te declaras pensará que quieres su fama. —Dedujo, tocándose la barbilla con el dedo índice.

—Cierto... —Suspiró.

—Cambiando de tema... ¿Has visto cómo te mira Diego? Para mí que está coladito por ti.

—Que va, tía. ¿Qué dices? Es imposible. —Sonó su teléfono anunciando que había recibido un nuevo mensaje y se sonrojó al leerlo.

— ¿Quién es? —Preguntó, curiosa.

—Diego. —Se lo enseñó.

—Já, tenía razón y está coladito por ti. —Canturreó.

—Que no, que es solo para ir al cine.

—Te lo ha pedido como una cita. —Enarcó una ceja y Cris se puso en pie, alisando las
arrugas del vestido que llevaba.

—Tengo que hablar con los chicos.

—Primero habla con Diego, Cris. No creo que le haga gracia esto.

— ¡Angy! —Murmuró, horrorizada. —Ambos sois mis mejores amigos y tendríais que estar
felices por mí. Preocuparos un poco más por los demás. —Se marchó sin tan siquiera decir adiós.



Blas, Álvaro y David estaban desparramados por el suelo del salón, medio dormidos. La
noche anterior Carlos no les dejó dormir, se pasó todo el rato hablándoles de Cris, de lo
maravillosa que era... Estaba más que claro que le gustaba, y eso ponía celoso a Dani, quien entró por la puerta tocándose la mejilla cual idiota.

—Uy, ¿y esa cara de enamorado? —Se mofó Álvaro.

—Cris me ha besado la mejilla. —Carlos, que justo salía de su habitación, lo escuchó.
Volvió a entrar, dando un portazo. Se apoyó en la puerta mientras suspiraba.

—Me gusta, no puedo negarlo... —Susurró.

—Carlos, ¿podemos hablar? —Dani llamó a la puerta, confuso por su comportamiento.
Nunca le había visto así, y sus palabras le dejaron aún más confundido. Y algo celoso.

— ¿Qué quieres? —Abrió la puerta y cuando se dio cuenta del tono que empleó, intentó
remediarlo. —Lo siento, tío. —Negó, estaba en su derecho si se ponía celoso, aunque no
entendía por qué.

— ¿Te gusta Cris? —Preguntó, directo. El otro rubio casi se cayó de espaldas por la sorpresa.

— ¿Có-cómo? —Tartamudeó.

—Pues eso, creo que mi pregunta se ha entendido bien. —Carlos sabía que a Dani le gustaba, así que eran o sus sentimientos o los del otro.
 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Capítulo 4: Noticias.

Capítulo 4: Noticias.
 
Cristina se despertó creyendo que todo había sido un sueño, pero cuando abrió las manos y un trozo de papel arrugado cayó al suelo; se convenció de que había sido real.

Anotó mentalmente el llamar a su mejor amiga para preguntarle por el estado de su madre.

Desdobló el papel, marcó el número de Dani, y llamó.

— ¿Diga? —Sintió que su corazón se iba a desbocar.

—Ho... Hola, Dani. —Se rascó la nuca, nerviosa.

— ¡Ah, Cris! —Algo le decía que estaba sonriendo.

—Quería preguntarte si hablaste con Magí. —Se mordió el labio, nerviosa.

—Ah, sí, eso... —Por un momento ella se asustó. —Le pareció genial, pero primero quiere escucharte. —Sonrió, algo más calmada.

—Oh, claro, ¿cuándo?

—En 20 minutos estaré en tu casa. —Colgó y ella se miró al espejo. Tenía los ojos algo rojos y el pelo muy despeinado, algo propio de alguien que acababa de levantarse.

— ¡Mamá! —Exclamó descendiendo por las escaleras.

— ¿Sí?

—En menos de veinte minutos me juego mi carrera profesional, necesito ropa limpia. —Subió cual rayo y se duchó. Le sobraron diez minutos que empleó para vestirse y demás (http://www.polyvore.com/verano_13/set?id=76460979&lid=2392244).

Sonó el timbre de la casa cuando ya estaba sentada en el sofá esperando. Se acercó a grandes zancadas y abrió la puerta. Ahí estaban dos rubios y no pudo evitar sonreír.



Dani estaba molesto porque Carlos se le había acoplado, por lo que en todo el trayecto en coche no le dirigió la palabra.

Un silencio incómodo se extendió por el coche, y Cris decidió romperlo.

—Em... ¿Carlos? —El nombrado la miró. —Me gustaría que me hicieses un favor. —Murmuró. —Ángela sigue en el hospital con su madre, y a ella le gusta mucho cómo cantas. ¿Podrías cantarle algo? —Sonrió y Cris se quedó sin respiración.

—Claro, cuando quieras. —Volvió a mirar al suelo y justo llegaron.

—Vamos. —Dani tomó a la chica de la mano justo antes de bajar de un salto. La condujo hasta la puerta, donde les esperaban Blas, Álvaro, David y Magí.

—Magí, Cristina. Cristina, Magí. —Se saludaron y entraron.

—Bien, pues te vamos a dar unas partituras y coge la que más te guste. Luego la grabarás y ya te diremos. —Escogió una al azar y se situó en la cabina. Cuando empezó la música y le tocó cantar les dejó deslumbrados.

Dani estuvo soñando toda la noche con que ella iba y le cantaba al oído, y se prometió a sí mismo que ese sueño se cumpliría.

— ¿Y bien? —Al terminar salió de la cabina y fue junto a ellos.

—Eres increíble. —Se escucharon varios suspiros de tranquilidad y todos la felicitaron.

— ¿Y si adaptamos alguna de vuestras canciones para que ella pueda cantar una parte? —Después de recibir solo respuestas afirmativas, el móvil de Cris vibró, dando a entender que le había llegado un mensaje. Lo leyó y casi se cayó.

—Oh, madre mía. —Murmuró. —Tengo que irme, es muy importante. —Les contó que lo que le ocurría a la madre de Ángela era que estaba embarazada y Dani accedió a acompañarla. —Gracias. —Murmuró cuando llegaron. Se dejó llevar por un impulso y besó su mejilla. Se sonrojó y entró corriendo en el hospital, preguntó por la madre de su mejor amiga y subió a la habitación, que estaba en la planta más alta.




¡Holis, aquí os dejo el siguiente!

Beeeeeeeeeeeeeeeeeesos^^

viernes, 1 de noviembre de 2013

Capítulo 3: Sueño hecho realidad.

Capítulo 3: Sueño hecho realidad.
 
Cogió el micro que le entregó Blas y carraspeó para aclararse la garganta. Estaba nerviosa; más de lo que le gustaría admitir.
Alguien le tocó el hombro y, aunque fuese por dos segundos, unas pequeñas descargas eléctricas le recorrieron la zona.
— ¿Cuál cantamos?
—Cuando sé que estás dormida. —Respondió casi sin pensarlo, pues esa canción podría cantarla hasta dormida.
—Me parece bien. —La secundó Carlos.
—Bien, pues cantaremos ésa. —La música comenzó a sonar y hasta el estribillo no le tocó cantar a Cris, que creía que iba a morirse en medio del escenario. Dani le rodeó los hombros con un brazo intentando aportarle algo de estabilidad y siguieron cantando hasta que terminó la canción.
Bajaron y fueron hasta la zona del 'reservado'.
—Creo que a Magí puede gustarle la idea de una colaboración. —Álvaro lo sopesó unos instantes antes de hablar.
—No quiero meteros en líos. —Susurró ella, pues estaba asustada.
Dani no podía dejar de mirarla, se sentía como si la conociese de toda la vida, cosa que le agradó.
— ¿Podemos hablar a solas? —Murmuró Blas mirándole, pues esa mirada de loco enamorado no le gustaba ni un pelo. Asintió y fueron a un lugar algo más apartado. —Sé que es guapa y canta como los Ángeles, pero te recuerdo que tienes novia. —Le señaló acusatoriamente con un dedo.
—Lo sé, pesado. —Volvió con los demás y esta vez ocupó el asiento situado al lado de Cris. — ¿Cómo estás? —Ella levantó la vista y le miró a los ojos. Por un momento pareció que solo estaban ellos, pero un carraspeo les hizo volver a la realidad y darse cuenta de que estaban muy cerca el uno del otro. Se sonrojaron.
—Bien, gracias. —Cerró los ojos por un breve instante. — ¿Y tú?
—Feliz. —Sonrió y ella no pudo evitar que su mirada descendiese hasta sus labios. <<Dan ganas de besarlos. >> Pensó.
—Tenemos que irnos, unas fans se han colado y no nos dejarán en paz. —Blas apareció, agitado.
—Mierda. —Se levantaron, pero Dani se quedó sentado, sin prestarles atención. — ¡Dani! —Se levantó a regañadientes y cogió a Cris de la mano. — ¿Qué haces, tío?
—Sacarla de aquí, está asustada y vendrán a por ella. —Bufó y asintió, dándole 'permiso' para llevarla con ellos. —Estarás bien, ¿eh? —Le dijo a ella. Llegaron sin ser vistos a la furgoneta y se pusieron el cinturón.
—Vamos al hotel.
—No, tengo que ir a casa. —Carlos tenía la esperanza de poder pasar algún tiempo a solas con ella. —Pero gracias igual. —Bajó la mirada para examinarse las uñas.
—Bien, ¿dónde vives? —Les dijo la dirección y al rato llegaron.
—Gracias por todo, ha sido una noche increíble. —Les sonrió y se bajó del vehículo.
—Ten. —Le pasaron un papel con la dirección del hotel y con sus números de teléfono.
—Nos vemos. —Entró en la casa y los dos rubios se quedaron mirando la puerta.
 



 ¡Muy buenas, aquí os traigo el siguiente capítulo!

Siento actualizar tan tarde, pero estaba con mi familia.

Beeeeeesos^^