domingo, 5 de enero de 2014

Hoooooooooooli.

Hellouses, gente. Bueno, he tenido abandonadas las redes sociales y eso, pero volví hace poco a un juego y, bueno, me paso el día ahí.

La verdad es que no tengo mucha inspiración, y no consigo centrarme y avanzar en "You're the love of my life and we're in this together" (continuación de "El destino nos ha unido [Auryn]"). Intentaré subir la primera parte. :3

Respecto a la gente de potterfics... Os dejo matarme, sé que tendría que haber subido capítulos, pero soy muy vaga. xD

Me despido ya, que se me hace tarde.

Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesos^^

PD: Feliz año nuevo. <46

lunes, 9 de diciembre de 2013

Epílogo: Boda.

Epílogo: Boda.

Cris se aferraba al brazo de su padre como si le fuese la vida en ello, apretando tanto que por un momento temió que se lo fuese a romper.
-Tranquila, pequeña. –Se observó en el espejo que había al lado de la puerta (http://www.polyvore.com/boda/set?id=76076364) antes de recoger la cola para no pisarla y de salir. Los invitados la miraban, sonriendo. Ella sentía que se iba a desmayar, pero su mirada chocó con la de Dani, que estaba en el altar. Al llegar, Marcos, el padre de Cris, entrelazó una de las manos de su hija con la que su prometido tendía.
-Estamos aquí reunidos para unir en santo matrimonio… -Los novios dejaron de escuchar y se dedicaron a sonreírse entre ellos y juguetear con sus manos entrelazadas. –Cristina, ¿Aceptas a Daniel como tu legítimo esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte os separe?
-Sí, acepto.
-¿Y tú, Daniel, aceptas a Cristina como tu legítima esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte os separe?
-Sí, acepto.
-Yo os declaro marido y mujer. –Miró al rubio. –Puedes besar a la novia. –Y así lo hizo. Le plantó el morreo de su vida delante de todos sus amigos y familiares. Algunos gritaban, otros reían, y alguno que otro tenía cara de indignado. << ¿Casada con dieciocho años? Estará embarazada>> pensaban algunos, pero se casaban porque se amaban, no por otra cosa.
Ángela (http://www.polyvore.com/dama_de_honor_03/set?id=76323863), Ainhoa (http://www.polyvore.com/dama_de_honor_01/set?id=76310062) y Marta
(http://www.polyvore.com/dama_de_honor_02/set?id=76322571) eran las damas de honor, mientras que Lucía (http://www.polyvore.com/verano_16/set?id=76647278) y Meri
(http://www.polyvore.com/verano_03/set?id=77666289) eran invitadas ‘normales’. Todas estaban junto a sus novios.
-Te necesito. –Le susurró Dani a Cris. –Ahora y siempre. –Ella enroscó sus brazos alrededor del cuello del chico, sus ojos brillando por la emoción del momento.

Dani pasó sus brazos por la cintura de ella, acariciando la tela del vestido. Sabía que Cris estaba a punto de llorar, y no entendía cómo no había llorado aún él mismo. La respuesta era sencilla: Aún no se lo creía.
-Sé que no te lo crees. –Susurró ella en su oído, secándose el rostro. –Pero esto es real. Es más real que nunca.
-Eres mía y yo soy tuyo. –Murmuró él. –Y cualquier otra cosa es inconcebible.
-Repito que amo que leas. –Sonrió, una sonrisa que fue correspondida por el chico.
-Y yo repito que te amo a ti. –Las manos de él pasaron de su cintura a sus mejillas, acariciándolas con ternura. – ¿Real o no real?
-Real. –Se mordió el labio. -¿Juntos?
-Juntos. –La pegó un poquito más a él. -¿Always?
-Always. –Acarició el pelo del chico. –Nunca creí que diría esto, pero… ¿Podemos dejar los libros para otro momento y me besas ya? –Él rió.
-Eres impaciente, princesa.
-Sí, sí. Lo que tú digas. –Le besó, sus lenguas acariciándose con dulzura. El momento fue interrumpido por las risas de sus amigos.
-¿No podéis comeros ya en la noche de bodas? –Cris y Dani, totalmente sincronizados, le pegaron una colleja a David.
-¡Au!
-¡Ey, dejad a mi niño! –Ainhoa se interpuso y le achuchó, mientras que él hacía un tierno pucherito.
-Ala, mírala a ella. –Les sacó la lengua.
El día pasó entre risas, felicitaciones y regalos. Y al fin llegó la noche.
Cris y Dani ya habían llegado a su destino: París.
Ella se acercó al balcón de la habitación y se apoyó en la barandilla, mirando hacia la Luna.
-Es hermosa. –Susurró.
-No tanto como tú. –Dijo alguien a sus espaldas. Cerró los ojos mientras el chico apartaba su pelo de su cuello y besaba éste último. Se mordió el labio.
-Te amo, Dani. –Él la hizo girar para que quedaran el uno frente al otro.
-Te amo, Cris.

Unos años más tarde…

Cris movía nerviosamente entre sus manos el test de embarazo, ahora tenía veintidós años y Dani veinticinco. Ambos estaban preparados para tener un bebé. El aparato pitó y Cris aguantó la respiración mientras miraba el resultado. Estaba embarazada.
La puerta de la calle se abrió y por ella entró Dani, tan guapo como siempre.
-Hola, cari… -Se cortó al ver la cara de la chica. -¿Estás bien? –Ella escondió el test entre los cojines como pudo. Asintió, pero él negó. –No te creo.
-¿Cómo te digo esto? –Susurró ella mientras él se sentaba a su lado. –Digamos que… -Tragó saliva. –Que vamos a ser uno más.

Dani se quedó paralizado por unos segundos que para ella se hicieron eternos, pero luego se abalanzó sobre ella y comenzó a darle besos por toda la cara, alegre.
-¿De verdad?
-Pues claro, idiota. –Rió mientras le besaba. –Dani, al fin mi sueño se cumplirá. –Murmuró con emoción, acordándose del sueño que tuvo cuando aún no estaban ni casados.
-Para mí mi mayor sueño eres tú. –Ella se acomodó en su cintura mirándole desde arriba y luego le besó con una pasión inimaginable. Y justo cuando el rubio iba a quitarle la camiseta que llevaba, llamaron al timbre. –Mierda. –Murmuró Dani, causando la risa de ella, que se levantó y abrió la puerta.
-¡Cris! –David le dio vueltas en el aire.
Se saludaron todos y Cris y Dani pidieron silencio.
-La cosa es…
-Dilo ya, que nos estás preocupando. –Interrumpió Carlos.
-¡Estoy embarazada! –Y Cris soltó la bomba.
Todos fliparon, pero después se oyeron solo felicitaciones.
Álvaro y Marta también tenían algo que anunciar, por lo que se miraron.
-¡Nos vamos a casar! –Gritaron, felices.
Y más felicitaciones.

El tiempo pasó y ahora estaban todos casados y felices. Cris y Dani habían tenido a una niña preciosa, así que su sueño no se cumplió exactamente igual. Pero ambos se amaban y eso era lo importante. Auryn siguió durante muchos, muchos años.
Y así fue cómo dos chicos que se amaban consiguieron ser felices para siempre.

FIN.

Capítulo 32: Una preposición.

Capítulo 32: Una preposición.

Cris abrió los ojos y lo primero que vio fueron los azules ojos de Dani. Estaba sobre ella, sonriente. Parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la luz y sonrió.
-¿Qué ocurre?
-Quería que te despertaras con una sonrisa. Solo eso. –Le dio un beso y luego sus labios se dirigieron al oído de ella. –Tengo una sorpresa, esta noche la verás. –Le mordió la oreja y se levantó, dejándola con los pelos de punta. Se frotó los brazos para intentar disimularlo y se puso de pie.
-¿Eso quiere decir que no te veré hasta esta noche? –Él asintió.
-Son las once, tienes que estar en una hora en la cafetería que hay junto a tu casa para desayunar con tus padres. –Ella alzó una ceja. –Confía en mí. Ah, por cierto, feliz santo. –Le guiñó un ojo antes de desaparecer.
-¡Gracias! –Pero él no la escuchó. Cris bufó, se metió en el baño, se dio una ducha, se vistió
(http://www.polyvore.com/verano_26/set?id=103551820), le dio de comer a las mascotas y fue a reunirse con sus padres.
El tiempo había pasado y ya era 27 de julio, su santo.
-¡Felicidades, cielo! –Sus padres la abrazaron y estuvo hablando con ellos unas dos horas. –Princesa. –Dijo su madre. –Tienes sesión de estilismo. –Ella enarcó una ceja. –Quieres estar guapa esta noche, ¿No? –Asintió. –Pues vamos. –Se despidió de su padre y llegaron a su antigua casa. –En tu habitación tienes la ropa. –Subió las escaleras acariciando la pared y la barandilla, con lágrimas en los ojos. Había pasado dieciocho años ahí dentro y, sin embargo, no le costó mucho irse a otro lugar. Extrañaba esas cuatro paredes de su habitación, el sentarse en la cama y leer por horas. ¿Qué había sido de esa cría que necesitaba a su madre para todo? Simple, maduró.
Ella sabía que su presente y su futuro eran Dani, que la haría feliz hasta exhalar su último aliento.
-Cariño, ¿Vamos con el primero? –Se secó las lágrimas y asintió, incapaz de articular palabra. –Ten. –Le tendió el primer conjunto y se encerró en el baño. Se miró en el espejo, aún lloraba. Se arregló (http://www.polyvore.com/verano_28/set?id=84945693) y salió. –No me convence, ¿Y a ti? –Negó. –Bueno, pues toma otro. –Cogió el segundo conjunto y repitió el proceso. Volvió a salir (http://www.polyvore.com/verano_15/set?id=81101054). –Éste tampoco. –Suspiró, no quería pasar toda la tarde así. Escogió uno al azar, se volvió a cambiar (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_24_ptv/set?id=102402426) y su madre negó con la cabeza. –Éste sí que no. –Largó una carcajada, sin humor.
-Voy a probarme otro. –Su propia voz sonaba ronca, por lo que carraspeó mientras se dirigía al baño, con un nuevo conjunto en sus brazos. Se cambió
(http://www.polyvore.com/verano_05/set?id=74650276) y esperó con impaciencia la respuesta de su madre. –No me convence. –Optó por confesar.
-A mí tampoco, cielo. –Le acarició una mejilla. –Mejor descartemos, ¿Vale? –Ella sonrió asintiendo. Señaló unos cuántos
(http://www.polyvore.com/verano_08/set?id=102396112), (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_25/set?id=102428169)
y  (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_20/set?id=100287404), por lo que quedaron dos.
-Me pruebo esos y si no me gustan me voy con vaqueros. –Rió, se metió en el baño con el primero y salió cinco minutos más tarde
(http://www.polyvore.com/verano_06/set?id=102260391). Su madre chasqueó la lengua. –Vale. –Murmuró alargando la “a”. Cogió el último, se cambió
(http://www.polyvore.com/verano_05/set?id=101884173) y se miró al espejo. Estaba hermosa. Muy hermosa. Respiró antes de abrir la puerta y encontrarse con los curiosos ojos de su madre.
-Estás preciosa, hija. –Sonrió, colocó un mechón rebelde en su sitio y su hija la abrazó. –Creo que ya has escogido, ¿Verdad? –Asintió. –Muy bien, ahora ponte un pijama o algo, son las cuatro y vamos a comer. –Hizo exactamente lo que le dijo y comieron algo rápido junto a su padre.
-Vosotros sabéis lo que Dani ha preparado, ¿Cierto? –Se cruzó de brazos, alzando una ceja y dejando su tenedor en su plato.
-Sí, pero es secreto. –Su madre estaba feliz, y eso la ponía feliz a ella.
-Os amo. Lo sabéis, ¿Verdad?
-Suena como si te despidieses, hija.
-Tal vez lo esté haciendo. No sé. –Se encogió de hombros tratando de no llorar. ¿Cuándo volvería a verles? Desde que conoció a Dani les había visto menos, y eso no le gustaba. El trabajo les alejaba de casa y, por si fuera poco, ella con sus estudios y giras tampoco tenía tiempo como para visitarles.
-Te amamos. Siempre serás nuestra pequeña. –Después del momento familiar, se encerró en el baño, se cambió y salió, eran las seis de la tarde.
-¡Feliz santo! -¿Tan inmersa en sus pensamientos había estado que no se había dado cuenta de que abajo había una fiesta montada? Todos estaban allí. Todos menos Dani. ¿Cómo no? Suspiró.
-¡Gracias, amores! –Lo siguiente fue un abrazo grupal. Abrió todo tipo de regalos y luego Ángela la llevó hasta un rincón apartado. -¿Qué ocurre?
-Ten, esto es de Dani. –Abrió la pequeña cajita y tomó el colgante entre sus manos. Era un corazón. Bueno, estaba incompleto, en el centro había un agujero con forma de pieza de puzle. –La otra parte la tiene él. –Explicó, sonriente. Era precioso. Se lo puso y acarició la cadena de oro con la yema de sus dedos. Era la única forma en que le sentía más cerca. –Luego le verás, tranquila.
-Cris, te vienes conmigo. –Álvaro tiró de su brazo y ella casi tropezó. –Ups, perdón, olvidé que llevabas tacones. –Ella sonrió intentando restarle importancia. –Bueno, vamos. –Se despidió de los demás como pudo y acompañó al chico hasta un coche. Se subió y pronto comprendió a dónde iban. Al edificio en el que tuvo su primera cita con Dani. <<Qué romántico>> pensó. Álvaro detuvo el coche. –Aquí te quedas, señorita. –Ella le dio un abrazo antes de bajarse del vehículo y adentrarse en el edificio. Llamó al ascensor y la espera se le hizo eterna. Examinó su whatsapp, Dani no le había respondido a sus mensajes en todo el día. La puerta del ascensor se abrió, se metió dentro y pulsó el botón de la azotea. Cuando las puertas se abrieron de nuevo, un viento invadió el lugar, haciéndola estremecer. Caminó lo justo para salir del ascensor y se paró. << ¿Y él?>> Se preguntaba ella internamente una y otra vez.
En mitad del lugar había una pequeña mesa y, en ésta, una carta. La cogió y empezó a leerla.
“Para la mujer de mi vida:

Cris, sé que somos jóvenes, pero nunca he amado a alguien tanto como te amo a ti. Amo cada sonrisa, cada gesto tuyo. No puedo imaginar una vida sin tu voz a mi lado, guiándome por el camino correcto. Necesito no anhelar tus labios, que en cuanto esa sensación me invada, tú estés ahí y la calmes.
Recuerdo cuando te vi por primera vez. Eras tan dulce… Lo sigues siendo, pero me encantó ver cómo te desenvolvías en el escenario. Te veías feliz.
Luego me pasé el tiempo peleando con Carlos por ti, hasta que tú… Hasta que me escogiste. No sabía qué decir, solo supe que era el hombre más feliz del planeta por poder ser quien te cuidase. Quien te envolviese con sus brazos cuando tuvieses una pesadilla o necesitases hablar.
Los chicos dicen que me has cambiado, que me he vuelto más cursi. A lo que yo les respondo que el amor es así, que crees tenerlo todo hasta que aparece esa persona que pone tu vida patas arriba y te hace reflexionar sobre si de verdad lo tenías todo. Yo soy el claro ejemplo de eso.
Te amo, Cris. Te amo tanto que a veces temo que esto sea un sueño y despertar y que no estés a mi lado. Por eso duermo abrazado a ti. Solo tú me haces feliz.
Quiero ser el único que te bese, princesa. El único que te susurre “Te amo” y te sonrojes. Porque amo que te sonrojes. Aunque ya no eres tan pequeña y tímida, pero debes reconocer que aún te sonrojas. Pese a que nos lo hemos dado todo numerosas veces.
Cuando me planté frente al escritorio con este folio en blanco mi mente se quedó así, no sabía qué decir. Hasta que dejé que fuese mi corazón el que hablase.
Sé que ahora estarás llorando, preciosa, pero no lo hagas. Solo quiero que escuches muy atentamente la pregunta que voy a formularte a continuación.”
Y entonces, cuando quiso darse cuenta, Dani estaba justo delante de ella. Arrodillado. Le miró sin comprender, y entonces él sacó una pequeña cajita de un bolsillo y la abrió dejando a la vista un anillo de oro blanco con una gema azul cielo en forma de corazón adornándolo (http://www.polyvore.com/14k_white_gold/thing?context_id=2963051&context_type=lookbook&id=42766482).
-Cris, ¿Me harías el hombre más feliz del mundo y te casarías conmigo?

domingo, 8 de diciembre de 2013

Capítulo 31: Sueño.

Capítulo 31: Sueño.

Cris se levantó jadeante, por su espalda descendía sudor frío, había sido un sueño realmente extraño y aún no entendía su significado.
Flashback.
Corría por un prado mientras se agarraba el vestido
(http://www.polyvore.com/verano_24/set?id=83257329), persiguiendo a un pequeño niño rubio de ojos azules que correteaba, riendo.
-¡Cariño, ven, no quiero que te caigas! –Pero ella también reía, nunca se había sentido tan feliz. En su mano algo brillaba cuando entraba en contacto con los rayos de sol. Un anillo de compromiso. Alcanzó al pequeño de no más de tres años y le cogió en brazos. -¡Te pillé! –Ambos reían, y le hacía cosquillas.
-Hola, princesa. –Unos brazos la rodearon y giró un poco para mirar. Era Dani, solo que unos años mayor. Su pelo rubio seguía perfectamente en cresta, sus ojos azules eran tan o más hermosos, y no había perdido su característico atractivo ‘infantil’. –Peque, ¿Echabas de menos a papá? –Él la ayudó a hacerle cosquillas al niño, que no podía parar de reír.
-Claro que sí, papi. –Contestó con su infantil voz de niño pequeño. Eso hizo que Cris sonriese tiernamente.
-Aww. –Se le escapó a ella. Dejó al pequeñajo en la hierba y se giró para rodear el cuello de Dani con sus brazos.
-Estás hermosa. Bueno, siempre lo estás. –El sol brillaba mucho, característica del verano.
-Te amo. –Juntó sus labios, sus lenguas encontrándose como si ansiasen mucho ese momento.
-Yo también te amo. –En la mano de él había un anillo exactamente igual al suyo.
Fin del flashback.
Se levantó, estaba sola en casa, y caminó hasta la cocina. Se sirvió un vaso de agua, casi temblando. ¿Qué significaba ese sueño? ¿Sería un sueño premonitorio?
-Dios… -Se bebió el contenido del vaso de un trago y lo dejó en el fregadero, apoyándose en la encimera. Era mucha la información que tenía que asimilar.
-¿Estás bien? –Susurró una voz a sus espaldas, provocando que se sobresaltase. –Perdona, no quería asustarte.
-¿Qué haces aquí? –Se acercó a Dani. –Creía que estabais en el estudio.
-Estábamos, tú lo has dicho. –Sonrió. –Tenemos el resto del día libre, y yo quería pasarlo con mi chica.
-Qué bien suena eso. –Se mordió el labio antes de besarle.
-Bueno, ¿Por qué tenías esa cara de zombie cuando te he visto? –Ella sopesó si contárselo o no. Al fin y al cabo, ¿Qué podía perder?
-Pues… Ha sido un sueño.
-¿Una pesadilla?
-No, un sueño demasiado hermoso… Temo que se cumpla. –Tragó saliva y unas lágrimas descendieron por sus mejillas.
-Cuéntamelo. –Susurró, sentándola en una silla y arrodillándose a su lado. Se quedó con la cabeza en su regazo mientras ella relataba.
-Tú y yo teníamos unos cinco años más que ahora. –Él asintió para darle a entender que la seguía. –Bien, pues yo perseguía a un niño por un prado, y cuando le alcancé apareciste tú.
-¿Y…?
-Pues que era nuestro hijo, Dani. –Se cubrió el rostro con las manos a la vez que lloraba, ¿Y si él no quería formar realmente una familia con ella?
-¿Qué tiene eso de malo? –Le sonrió dulcemente.
-Que tal vez ya no quieras estar conmigo. –Se mordió el labio de nuevo, era un gesto muy característico suyo.
-Te equivocas, es lo que más quiero. –Entrelazó sus manos. –Mira, no puedo prometerte el cielo, el mar, la Tierra o las nubes, pero sí puedo prometerte mi amor eterno. –Tomó su rostro entre sus manos, secando con sus pulgares las lágrimas delicadamente. Le sonrió con dulzura.
-Te amo. –Susurró tomando su rostro entre sus manos y juntando sus labios. Ella sabía a sal a causa de las lágrimas.
-Yo más, Cris. –Sonrió. –Quiero que ese sueño se haga realidad. –Susurró él, su mano acariciando una de las mejillas de ella.
-Yo también lo quiero. –Cerró los ojos.
-Dentro de unos años. –La alentó él.
-No quiero esperar. –Murmuró, alarmando notablemente al rubio.
-Te amo. –Sonrió. –Pero no es el momento. –Ella asintió, intentando ocultar su decepción.
-Lo entiendo, Dani. –Forzó una sonrisa más falsa que las cejas de Alaska y se levantó. –Voy a darme una ducha. –Se dio la vuelta y, justo cuando dio un paso al frente, se acordó de algo. –Ah, y en mi sueño estábamos casados. –Se fue, con aires somnolientos.

Dani se quedó de piedra, no era como si nunca hubiera pasado esa idea por su cabeza. Suspiró antes de ponerse en pie y subió a la habitación que compartía con su novia. Se cogió su móvil, las llaves, le escribió a Cris una rápida nota en la que decía que iba a dar una vuelta, que volvería pronto y que la amaba; y salió, cerrando la puerta tras sí. Llamó a Álvaro, ya que sabía que él estaría con los demás.
-¡Ey, Dani!
-Hola. –Se esforzó por no parecer preocupado, pero no tuvo mucho éxito.
-¿Qué te pasa? –Era la voz de Carlos.
-Cris ha soñado que teníamos un hijo y estábamos casados. –No le gustaba airear las intimidades de su novia, pero necesitaba hablar del tema urgentemente.
-¿Y? –Esa fue toda la respuesta que obtuvo por parte de David.
-Pues que me asusta. Quiero que se haga realidad, pero, joder, tiene dieciocho años. Le jodería la vida.
-Así que tu problema es mi edad. –Dedujo alguien a sus espaldas, sobresaltándole. Se giró para encarar a Cris, que lucía dolida.
-Cris, yo… -Colgó de golpe y guardó el teléfono en uno de los bolsillos de su pantalón. –No es un problema… -Comenzó, pero ella le cortó.
-Sí que lo es. Sé que lo es. –Tragó saliva, alejándose de él poco a poco. –Bueno, pues vuelve con tu ex veinteañera si tu puñetero problema es que tengo dieciocho malditos años. –Su voz se elevó hasta tal punto en que gritaba.
-Escúchame. –Pidió Dani, acercándose a ella y agarrando una de sus manos. –Para mí eres perfecta. Tengas veinte, ochenta o diez años. ¿Me has entendido? –Ella asintió, pero se zafó de su agarre y metió la llave en la cerradura de la puerta. Giró, abriendo ésta, y entró.
-Quiero estar sola. –Cerró la puerta en las narices de él.

<< ¿Su puñetero problema es que tengo dieciocho años?>> se preguntaba ella una y otra vez.
Se metió en el baño, se dio una ducha y se arregló
(http://www.polyvore.com/verano_02/set?id=73797784).
-Pues nada, voy a demostrarle que, aunque tenga dieciocho, puedo aparentar veinte. –Se miró en el espejo. –La cuestión es: ¿Cómo?
Cogió su móvil y las llaves de la casa, simplemente iría a dar una vuelta, a ver si así se despejaba.
-Cris. –Al abrir la puerta, ésta chocó contra algo. Mejor dicho, alguien.
-Dios, Dani, qué susto. –Se sujetó el pecho antes de salir y cerrar la puerta. Metió la llave en la cerradura y le dio unas cuantas vueltas.
-Perdona. –Suspiró. –Cris, quiero pedirte perdón.
-¿Por qué? –Se hizo la tonta.
-Porque lo que me preocupa es joder tu vida. Temo que no puedas seguir con tus estudios si te quedas embarazada. –Reconoció.
-Lo siento. –Le abrazó, quedando su rostro contra su cuello.
-Mira, si tú quieres que lo intentemos ahora, lo intentamos. –Le sonrió, pero ella negó.
-Tenemos todo el tiempo del mundo. –Le dio la mano y caminaron un rato, luego se reunieron con los demás miembros del grupo y, ya por la noche, volvieron a casa. -Buenas noches, blueheart. –Le dio un tierno beso.
-Buenas noches, amor de mi vida. –Se susurraron un “Te amo” el uno al otro y se durmieron, abrazados. Protegiéndose mutuamente.
A veces el amor es la mejor barrera contra lo malo.

Capítulo 30: Conciertos.

Capítulo 30: Conciertos.

Cris despertó a la mañana siguiente y dejó a Dani dormir tranquilo, se merecía descansar. Sacó ropa de los armarios y algunos zapatos y lo metió en dos maletas junto a maquillaje y otras cosas.
-Buenos días. –Se giró de golpe, intentando que el corazón no se le saliese del pecho por el susto que acababa de darle. –Perdona, no quería asustarte.
-No pasa nada, Dani. –Sonrió. -¿Tienes tu maleta preparada? –Él asintió y se puso en pie. –Voy a cambiarme, cariño. –Le dio un beso, cogió la ropa que llevaría puesta y se metió en el baño. Cuando salió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_05/set?id=89273753), Dani estaba ya abajo, saliendo y entrando por la puerta con las maletas. Seguramente las estuviese metiendo en el AurynCar.
-Ala, me gusta el vestido. –Pasó sus brazos por la cintura de la chica, pegándola a él.
-Y a mí me gustas tú. –Acarició su rostro con sus manos y le dio un beso. -¿Está ya todo dentro? –Él asintió. –Bueno, pues vamos. –Entrelazaron los dedos de sus manos, recogieron las cosas que llevarían como equipaje de mano y salieron. Cerraron con llave y, al llegar al coche, ya estaban todos.
-¡Hellouses! –Cris entró en la furgoneta y dio abrazos, chocó manos…

Cuando eran las ocho, llegaron a Alcázar de San Juan, y fueron directos a ensayar. Unas horas más tarde y a solo media hora del concierto, Cris empezó a prepararse.
-Hola, preciosa. –Dani se coló en su camerino.
-¿Colándote a ver si me pillabas desnuda? –Se acercó moviendo sensualmente las caderas y alzando una ceja.
-Anda, mira a la chica ésta. –Rió, sorprendido. –Aprendes rápido, ¿Eh? –Ella le pegó suavemente en el brazo. -¡Au!
-Te lo merecías. –Le sacó la lengua y él tuvo que irse. Ella se cambió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_02/set?id=90321151) y luego salió para que le pusiesen la petaca y el micro.
-Cris, sales en un minuto. –Le lanzó un beso a Dani y salió al escenario.
-¡Buenas noches, Alcázar! –Gritó. Dani la miraba desde el backstage, algo preocupado por cómo la tratarían sus paisanos. Pero fueron muy amables con ella. -¡Muchas gracias por todo, ha sido un placer! –Miró en dirección a su novio. -¡Y ahora os dejo con los maravillosos chicos de Auryn! –Lanzó besos al aire y regresó junto a los chicos.
-Te amo. –Le dio tiempo a darle un beso.
-¡Te amo! –Gritó Cris.
Dani se lo pasó genial cantando, bailando y haciendo el chorra en general.
Al terminar el concierto ella volvió al escenario, se despidieron todos juntos y volvieron a los camerinos. Recogieron, se cambiaron y se reunieron donde la furgoneta.
-Bien, vámonos. –Dani cogió a Cris de la mano y le hizo dar una vuelta para observar mejor su ropa (http://www.polyvore.com/normal_14_sws/set?id=102268048). -¿Sleeping With Sirens? –Ella asintió.
-Es uno de mis grupos favoritos. –Se subieron y se sentaron justo en el centro. Ella apoyó la cabeza en el hombro de Dani, quedándose dormida por momentos. –Te amo. –Susurró.
-Te amo, pequeña. –Le acarició el pelo hasta que él también se durmió, apoyando su cabeza en la de ella.
Se despertaron en esa misma posición, con un dolor de cuello impresionante, pero les dio igual.
Los conciertos de los días siguientes pasaron así y, cuando por fin volvieron a casa, Cris estaba destrozada. Al ser pocos conciertos y en sitios tan alejados, pues se le hacían pesados los viajes.
-¡Al fin! –Gritó, saltando de la furgoneta. -¡Hogar, dulce hogar! –Corrió hacia la puerta, mientras que los chicos la miraban desde el coche con cara de “Ésta chavala se ha vuelto loca”. Sacó las llaves, abrió la puerta y se tiró –literalmente- en el sofá.
Dani entró alrededor de tres minutos más tarde, pero ella ya estaba profundamente dormida en el sofá. En una posición que parecía realmente incómoda.
La cogió en brazos, la llevó hasta la cama, la acostó y se tumbó a su lado. Durmieron toda la tarde y, alrededor de las ocho, ya estaban como nuevos.
-Vamos a darlo todo esta noche, preciosa. –Se dieron la mano. Ella le dio un suave apretón, sonriendo a la nada cual loca enamorada.
Los chicos les recogieron y fueron a una especie de planada en la que sería el concierto.
Cris se cambió (http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_23/set?id=87145225) antes de salir y repetir lo mismo que las noches anteriores.

Dani le lanzaba besos siempre que ella miraba en su dirección. Cada vez estaba más convencido de que era la mujer de su vida, con quien quería pasar todo el tiempo que le quedase.
-Dani, lo del tatuaje ha sido precioso. –Le sonrió Álvaro, sacándolo de su ensoñación.
-Ya ves, yo casi me pongo a llorar ahí mismo. –Rió.
-Es que, en serio, Cris te ama. Se nota mucho. –Dani seguía con esa sonrisa de estúpido enamorado plasmada en su rostro.
-¡Buenas noches, Madrid! –Más gritos ensordecedores se escucharon. -¡Gracias por todo, os dejo con mis chicos de Auryn! –Lanzó besos y volvió al backstage. Le dio un beso a Dani, les deseó buena suerte a los cinco y se sentó donde pilló. –Me duele todo. –Entonces se dio cuenta de que no estaba sola, allí había siete personas más. -¡Ay, holis!  -Se levantó y, después de un abrazo grupal, se volvió a sentar. Estaba hecha polvo.
-Niña, dieciocho años y ya estás como una vieja. –Se burló Ángela, solo ella le decía “Niña”.
-Tonta. –Le sacó la lengua y se quedaron viendo a los chicos. Cuando terminó el concierto, justo en el momento de las despedidas, Álvaro, Blas, David y Carlos llamaron a sus novias. Cris y Dani ya estaban tomados de la mano, sonriéndose como tontos.
-Queríamos anunciar algo. –Sonrieron todos.
-Marta y Álvaro están juntos. –Él le dio un tierno beso en la punta de la nariz. –David y Ainhoa también. –Él pasó un brazo por los hombros de ella, pegándola a su cuerpo.
Y así hasta que dijeron los nombres de las otras parejas.
-¡Os queremos! –Y se metieron en el backstage.
-Estuviste maravillosa. –Le susurró Dani a Cris una vez estaban ya subidos en el coche que les llevaría a casa.
-Anda que tú… -Se mordió el labio, él era todo perfección.
Al llegar, aparcaron en el garaje y entraron de la mano. Poco más pudieron hacer además de dormir, ya que estaban realmente cansados.
A la mañana siguiente, Cris se despertó abrazada a su novio, y le despertó a él con un beso.
-Te amo. –Le acarició el pelo, feliz.
-Yo también te amo, princesa. Siempre lo hice y siempre lo haré. –Ella sonrió antes de besarle.

Capítulo 29: Reencuentro.

Capítulo 29: Reencuentro.

Cris estaba muy contenta, Ángela volvía a la ciudad ese día con Diego. Miró el calendario de su habitación y tachó el 10 de julio. Iba a presentarles a las chicas, ahora eran un grupo muy numeroso. Rió por eso.
-¿De qué te ríes? –Dani entró en la habitación, llevaba solo una toalla que le cubría de cintura para abajo, y gotitas de agua recorrían su torso desnudo.
-Ahora lo importante es por qué me está provocando, señorito Fernández. –Él se sentó en la cama y ella se sentó a horcajadas encima de él.
-No la provoco, futura señorita de Fernández. –Ella alzó una ceja separándose para mirarle a los ojos, enroscando sus piernas alrededor de la cintura de él.
-Eso suena tan bien… -Se mordió el labio, aún sorprendida por sus palabras. Él emitió un sonido parecido a un ronroneo, pícaro. –Humm… Esa mirada no me gusta… -Y Dani le abrió de un tirón la camisa a Cris, provocando que algún botón saliese disparado. -¡Oye, qué era una de mis camisas favoritas! –Le pegó en el brazo, pero él ignoró ese gesto y le quitó la camisa. –Ok, ya me callo. –Las manos del rubio acabaron en el pelo de la chica, y desde ahí comenzaron un recorrido. Le acarició los pómulos, los labios, el cuello… Y se detuvo al llegar a su espalda. -¿Qué pasa?
-¿Por qué no me lo dijiste? –La levantó y le pidió que le mostrase la muñeca. Había notado una venda antes, pero no quería estropear el momento.
-Era una sorpresa… -Se mordió el labio para ocultar una sonrisa. –Por ese año maravilloso… -Se había tatuado “Blue Love” en la muñeca derecha, donde las venas. Se quitó el vendaje con cuidado y él miró el tatuaje con los ojos desmesuradamente abiertos. Se le vidriaron y ella temía que fuese a llorar.
-Dios mío, Cris, estás loca. –Ella volvió a su posición anterior, encima de él.
-Estoy loca por ti, Dani. –Él sonrió antes de besarla de nuevo.

Lo del tatuaje había sorprendido gratamente a Dani, era lo más bonito que alguien había hecho por él.
Siguió besando a Cris hasta que, por cosas del destino, acabaron haciendo el amor ahí mismo.
-Dios, te amo. –Respiraba agitadamente, pero aún así se levantó, cogió ropa y se metió en el baño. Salió diez minutos más tarde y ella entró, se cambió y salió de nuevo. –Preciosa. –Ella se sonrojó. –Amo que te sonrojes. –Le acarició las mejillas.
-¿Te gusta? –Giró sobre sí misma para que él pudiese ver mejor el conjunto (http://www.polyvore.com/normal_24/set?id=89086976).
-Me encanta. –Sonrió contra sus labios.
-Ese veintiuno de junio me cambió la vida. –Susurró ella, y él le acarició la muñeca, justo donde estaba el “Blue love”.
-Cris, te prometo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Joder, quiero despertarme cada mañana a tu lado y poder decirte que te amo sin tener miedo de que te vayas a marchar con otro chico.
-¿Por qué dices eso?
-Porque eres perfecta, cariño. –Entonces Cris miró la hora en el móvil.
-¡Dani, llegamos tarde! –Por suerte, él ya tenía su moto, por lo que se subieron, se pusieron los cascos y él manejó hasta que llegaron. Aparcaron, guardaron los cascos, se bajaron y entraron en la cafetería. Todos les esperaban sentados alrededor de la mesa más grande del local. – ¡Holis! –Gritó Cris, sentándose entre Marta y Ángela. Achuchó a ésta última y le guiñó un ojo a Diego. Estaban sentados así:
-Marta (http://www.polyvore.com/normal_15/set?id=102452426) en frente de Álvaro.
-Cris en frente de Dani.
-Ángela (http://www.polyvore.com/normal_18/set?id=88986468) en frente de Diego.
-Ainhoa (http://www.polyvore.com/normal_26/set?id=89093742) en frente de David.
-Meri (http://www.polyvore.com/normal_19/set?id=88986990) en frente de Carlos.
-Lucía (http://www.polyvore.com/verano_21/set?id=103338001) en frente de Blas.
Dani le dio la mano a Cris por debajo de la mesa.
-Chicos, quiero enseñaros algo. –Cris extendió el brazo sobre la mesa y se quitó las pulseras, dejando a la vista el tatuaje.
-¡Ala, pero qué pasada!
-¡Niña, pero no me voy ni un mes y solo te ha faltado casarte y quedarte embarazada! –Exclamó Ángela, sorprendida.
-Ay, que no es para tanto… -Se sonrojó.
-Ni caso, que mi chica es perfecta. –Dani le dio un besito y todos soltaron un audible “Aww”.
Pidieron lo que querían comer, comieron y luego fueron al cine. Vieron una película y luego se fue cada uno a su casa. Se tumbaron en la cama y se abrazaron, ambos sonriendo.
-Cris, nos vamos de gira.
-¿Tan pronto? –Le miró, alarmada.
-Pero no te asustes, princesa. –Él agarró una de sus manos. –Mira, cantas genial, y solo será hasta el quince.
-¿Del once al quince de julio? –Alzó una ceja y él asintió. –Es poco tiempo, ¿No?
-Sip, pero vamos a Alcázar de San Juan para un concierto mañana por la noche, pasado tenemos por la noche en Ciudad Real, el día siguiente en Lanzarote, el siguiente en Ceuta y ya, el quince, aquí.
-¿Te lo has aprendido de memoria? –Reprimió una carcajada y él se hizo el ofendido. –Ay, anda, dame un beso. –Él le dio un beso en la frente, luego otro en cada párpado, en la nariz, en las mejillas y, por fin, en los labios. –Mmm… Dani, quiero pasar toda mi vida contigo. –Le miró atentamente y él sonrió.
-Yo también quiero exactamente eso, princesa. Nos lo merecemos, y lo sabes. –Le acarició el pelo y ella se fue quedando dormida poco a poco.

Capítulo 28: Notas.

Capítulo 28: Notas.

Ya había acabado el curso y a todas les habían dado las notas. Cris sacó la nota más alta de toda Madrid, y las demás tampoco se quedaron atrás. Álvaro y Marta estaban juntos, al igual que Cris y Dani y Ainhoa y David.
-¿Alguien ha visto a Carlos y Meri? –Preguntó Cris, habían quedado para ir al cine y solo faltaban ellos.
-No, pero estarán llegando. –En ese momento les vieron, iban caminando de la mano, sonriéndose como dos enamorados.
-Éstos dos acaban juntos. Lo digo yo. –Dani rió, su novia tenía razón.
-Venga, princesa, vamos a por nuestras entradas. –Le dio la mano a su novio, solo faltaban unos días para que hiciese un año desde que se conocieron.
-Un año ya. –Sonrió ella, nostálgica. –El mejor año de mi vida.
-Y de la mía, pequeña. –Le acarició la mejilla. –Me encanta tu ropa, por cierto. –Se miró (http://www.polyvore.com/normal_17/set?id=102908200) y volvió a sonreírle.
-¿Por qué me enamoras más cada segundo? –Susurró, sus labios tan cerca que se rozaban.
-Oh, santo cielo, bésame ya. –Juntó sus bocas y sus lenguas comenzaron una danza sin fin, peleando por el control de la situación. Cuando se separaron, él le mordió el labio inferior. -¿Y Ángela?
-Se ha ido de vacaciones con Diego. –Sonrió revolviéndole el pelo. Él rodeó su cintura con sus brazos y al poco tiempo aparecieron Marta 
(http://www.polyvore.com/normal_18/set?id=103178691) y Álvaro, seguidos por Ainhoa (http://www.polyvore.com/normal_08/set?id=99992034) y David, Meri (http://www.polyvore.com/normal_02/set?id=94290420) y Carlos y Lucía (http://www.polyvore.com/normal_12/set?id=100875505) y Blas.
-Bueno, parejitas, ¿Vamos entrando? –Unas horas más tardes, salieron del cine y propusieron ir a cenar. Estaban en el McDonald’s cuando a Cris se le ocurrió algo.
-¡Eh, Meri! –La nombrada la miró. Más bien, todos la miraron. <<Esto va a ser divertido>> pensó Cris. -¿Y qué tal con quién tú ya sabes? –Alzó una ceja mientras mojaba en kétchup una patata frita. Su amiga le dio una patada por debajo de la mesa y se sonrojó ante la atenta mirada de Carlos.
-Pues… Creo que bien.
-Carlos, ¿Quieres decírselo ya? –Se exasperó, eran inseparables, se querían, y nunca lo decían.
-Cris, te mato.
-¡Che, cuidadito con lo que le dices a mi novia! –Dani la abrazó protectoramente.
-Aww, te amo, mi blueheart. –Le dio un tierno beso.
-Bueno, pues eso, que… -Tragó saliva y miró a Meri. –Me gustas. –Ella se sonrojó irremediablemente.
-Y tú a mí, rubio. –Éste último no perdió el tiempo, tomó su rostro entre sus manos y le dio un dulce beso.
-Ala, ya solo faltáis vosotros. –Todos miraron a Blas y Lucía, que se sonrojaron, se miraron y luego se alejaron un poco. Cris puso los ojos en blanco, a esos dos ni atándolos juntos se les ocurriría sincerarse.
-Chicos, yo quiero decir algo. –Dani atrajo la atención de todos. –Dentro de unos días se cumplirá un año desde que conocemos a Cris, y quería deciros que nosotros vamos de viaje a celebrarlo. Quiero presentarle a mi familia. –Se sonrieron tiernamente, entrelazando sus manos.
-Aww, qué bonito. –Sonrió Marta. –Pues pasadlo genial.
-Gracias.
-Ah, y tenemos algo que decir. –Álvaro habló en nombre de Auryn. –Sabemos que prefieres llevar tu carrera en solitario, pero queríamos pedirte un favor.
-¿Te gustaría ser nuestra telonera? –La pregunta la formularon los cinco.
-Cielo santo… -Se cubrió el rostro unos segundos antes de hablar. -¡Pues claro que sí! –Se tiró encima de los cinco, a lo abrazo grupal.
Los diez eran muy felices juntos, y eso saltaba a la vista.
A la mañana siguiente, Cris y Dani se despertaron abrazados el uno al otro y tuvieron que levantarse a regañadientes porque irían a Alcázar de San Juan a conocer a la familia de Dani.
Después de horas de viaje, llegaron a la ciudad y fueron al hotel. Cayeron rendidos, los viajes siempre eran agotadores.
-¿Nerviosa? –Le susurró él cuando se levantaron. Ella asintió. –Les vas a encantar. –La animó él, seguro de sus palabras.
-Eso espero. –Le dio un dulce beso. –Voy a ducharme. –Se metió en el baño, se duchó y salió con solo una toalla puesta. Se acercó a Dani, que la miraba con preocupación.
-¿Estás bien? –Algo más pálida de lo normal sí que estaba.
-No sé qué ponerme. –Se mordió el labio y él abrió la puerta del armario.
-Anda, tonta, vamos a mirarte algo. –Rebuscó hasta que encontró lo ideal, se lo dio y ella se metió en el baño para cambiarse. Salió quince minutos más tarde 
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-Tienes estilo, ¿Eh? –Le dio un beso, riendo.
-Madre mía, estás para comerte. –Le rodeó la cintura con sus brazos y la apretó contra sí. –Bueno, voy a cambiarme. –Se separó, entró en el baño y, mientras, ella aprovechó para ordenar las cosas.

Ya era de noche cuando salieron de la casa en la que Dani se crió, y éste estaba más que contento.
-Te dije que les ibas a encantar, tonta. –Acarició una de las mejillas de su novia. –Te amo.
-Te amo más. –Juntó sus bocas y luego volvieron al hotel. Le rodeó los hombros con un brazo.
-¿Cómo crees que les irá a todos por allí? –Ella sonrió.
-Espero que bien. –Se tiró en la cama. -¿Vemos una peli? –Él se tumbó a su lado.
-Se me ocurre un plan mejor. –Rió, pícaro. Comenzó a besarle el cuello.
-¿Por qué tendría que enamorarme de un adicto al sexo? –Se lamentó Cris en voz alta, riendo.
Al final vieron una película y se durmieron abrazados. Por la mañana volvieron a Madrid, llegaron sobre la hora de la merienda y se fueron a la casa que compartían.
Cris se dio un baño y luego salió totalmente arreglada 
(http://www.polyvore.com/normal_04/set?id=97871635), habían quedado todos para cenar.
-Mm… Preciosa, pero habíamos quedado para ir a un McDonald’s, tampoco tenías que arreglarte mucho. –Largó una carcajada.
-Pues a buenas horas me avisas, majo. –Entrecerró los ojos, pero en realidad le daba igual. –Yo ya no me cambio.
-Si tú con cualquier cosa estás perfecta, tonta. –Le dio un besito en la nariz. –Venga, vámonos. –Fueron hasta el local de comida rápida, donde ya estaban todos. Meri 
(http://www.polyvore.com/noche_de_fiesta_28/set?id=90158697) le dio un beso a Carlos, que le revolvió el pelo con cariño. Ainhoa 
(http://www.polyvore.com/normal_23/set?id=89082690) y David conversaban animadamente, mientras que Marta 
(http://www.polyvore.com/normal_28/set?id=89096536) y Álvaro corrían como niños pequeños, como si fuese una especie de carrera, y Lucía 
(http://www.polyvore.com/normal_16/set?id=88982056) y Blas hablaban por el móvil. Eran los únicos que no estaban saliendo.
-A ver, gentecilla, ¿Por qué carajos Blas y Lucía no están juntos? –Todos menos los nombrados se habían reunido, ya que ellos dos hablaban con Dios sabe quién.
-Porque son retrasados. –Dijo Meri.
-Y tímidos. Muy tímidos. –Secundó Marta.
-Bueno, pues me da igual que sean tímidos, les vamos a juntar sí o sí. –Los chicos escuchaban, atentos.
-¿Y qué pretendes, cariño? –Cris se giró para mirar a Dani.
-Habrá que hacer algo como lo de Marta y Álvaro.
-Puf, pero Lucía se va a negar, ya la conocéis. –Suspiró Ainhoa.
-¿Y si esta vez es al contrario? –Preguntó David, curioso.
-Sigue, pastelito. Te escucho. –Cristina alzó una ceja, atenta a las palabras del moreno.
-Podríamos liar a Blas con una chica, y que Lucía sea la que dé el paso.
-Anda, si sabes pensar. –Cris le revolvió el pelo, riendo. Todos rieron y él se hizo el ofendido, pero acabó riendo con los demás. –Venga, vayamos con ellos antes de que sospechen algo. –Dani rodeó a su novia con sus brazos, le dio un beso y fueron todos juntos hasta encontrarse con los otros dos.
-Bueno, tengo algo que decir. –Lucía sonrió, estaba muy contenta.
-¿Qué ocurre?
-¡Me mudo a Madrid! –Gritó, feliz. Cuando iban a abrazarla, Blas se interpuso y la cogió en brazos. Le dio unas vueltas en el aire hasta que, sin saber cómo, acabaron besándose como si les fuese la vida en ello. -L-lo siento… -Se sonrojó, pero él le dio la mano.
-¿Quieres salir conmigo? –Las bocas de sus amigos estaban, a esas alturas, por el suelo.
-Yo flipo. –Comentó Cris un rato más tarde, ya que aún no se creía que estuviesen juntos.
-Yo también. –Todos estaban flipando, mejor dicho.